En su desesperación por ser candidato en las elecciones futuras, el Senador José Ramón Gómez Leal, está haciendo de todo y esta vez se pasó de la raya, llamando “chayoteros”, a los periodistas de Tamaulipas, agrediendo a un gremio, que solo utiliza a su conveniencia. Esta agresión no tiene medida y permitir este tipo de ataques digitales, que buscan acallar a periodistas y capitalizar berrinches gandallas, debe llamarse por su nombre.
El Senador, abre esta conversación pública en su red social, promoviendo la agresión a las y los periodistas, llamando “chayoteros” en un primer plano, para demeritar el ejercicio periodístico ante la sociedad, pero atrás, lo que hay es una intención de desvirtuar la cobertura de una investigación en su contra, por vínculos viejos con el huachicol documentados; desde luego que estos antecedentes podrían afectar sus posibilidades de ser considerado en la selección de candidaturas de Morena.
Por su puesto que “chayote”, no se refiere a la verdura que todos conocemos; es una forma que usan los funcionarios públicos a su conveniencia para desacreditar, generalizar y poner en duda la veracidad e independencia del gremio, por demás ofensivo.
El senador de ex militancia panista, usó un hipotético pleito con algunos alcaldes y alcaldesas, por andar haciendo precampaña en busca de alguna candidatura, buscando reflectores de víctima, pero ese fue solo el pretexto para agredir a la presa estatal.
En realidad, su trabajo legislativo ha carecido de resultados, que nadie se había ocupado de él, aunque tiene meses con personal pagado repartiendo panfletos en las plazas públicas con propaganda suya, mintiendo con el cuento de que es el periódico oficial del partido y pidiendo que se metan a sus redes sociales y pongan “like” a sus publicaciones.
Las agresiones a las y los periodistas, proviene mayoritariamente de funcionarios públicos, de acuerdo a estudios de centro información de la mujer (Cimac); hoy estas agresiones se trasladaron a las plataformas digitales, donde está el caso del senador tamaulipeco ahora de Morena.
Pues este senador, cuñado del ex gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, que no se sabe ni cómo logró colarse en Morena, además todo Reynosa, sabe que es falso que está peleado con su cuñado, y se
ha demostrado, pues durante su trayectoria política dentro del partido guinda, jamás ha señalado, y mucho menos criticado, al sexenio cabecista, marcado por acusaciones penales por desvío de recursos públicos y muchos otros delitos.
Es el mismo personaje, que en todas las ciudades de Tamaulipas, donde lleva el falso periódico de “Morena”, engaña con el objetivo de aparecer en las “encuestas”, y que sea tomado en cuenta para la elección de la candidatura del 2028, la que se aleja al tiempo que se le acercan los históricos expedientes del presunto tráfico ilegal de combustibles.
La pregunta ahora es obligada: ¿de dónde salen los recursos para la impresión de esos periódicos y para el pago del personal que lo promueve? No hay claridad ni explicación pública. Mientras tanto, persisten versiones de que el personaje, confrontativo con la prensa, además de sus haberes mal habidos, continúa recibiendo financiamiento del grupo cabecista, algo que difícilmente será reconocido abiertamente.
El Senador, José Gómez Leal recuerda mucho al exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca, quien solía responder a la crítica de los periodistas con descalificaciones. ¿Coincidencia?




