Por Alejandro Rosales Lugo
Expreso-La Razón
Nada de asombro de lo estético, si pensamos que el arte en el sentido del espíritu griego de la creación.
Lo divino del arte de la composición de la luz en el cuerpo de cristales de una estética universal, que si bien ha mutado sigue prevaleciendo el marco divino de la composición.
El arte de «nuestros días» no crea una revolución de los sentidos mas bien una innovación de los espacios de para los sentidos y herramientas novedosas que en tiempos recientes crean una confusión más que una nueva visión del arte y en esta los prototipos de su mercadotecnia, imposición y dirección de los mercados del arte.
Si observamos nos encontramos en otras formas de acercamiento a las obras de arte pero no ha cambiado su dirección comercial de especulación y por lo mismo, su conducción.
De la IE, (inteligencia emocional) de las obras de la posguerra a la IA ( inteligencia artificial) de nuestros dias,. Sin duda nuevas herramientas para una tercera mirada al arte fuera de las observaciones de lo clasico del punto de vista único.
Las nuevas herramientas crean nuevos artistas dentro de una estética de discusión y observación con un tercer ojo de mecanismos e incidencias insospechables.
Pero por ahora las emociones hasta que las nuevas herramientas cumplan sus funciones de llevarnos a nuevos caminos en el arte.
Hasta ahora lo mecánico es lo que se pinta solo.
Falta que lo imaginario tome los controles de la expresión del arte de nuestros días convertido en una olla de caníbales que se disputan las formas, algunas repetidas del abecedario tradicional y otras que iluminan nuevos campos verdes y oscuros de las expresiones artisticas.
En una combustión interna externa hay que explorar la imaginación.
No hay un Manifiesto estético y hay una exploración de firmas que invaden el mercado del arte.
En.la dirección vende por vender y no de crear para el placer del sentido humano el goce final del producto estético.
Un tercer ojo retador en la aleatoria de una eficaz y poética del mercado del arte de nuestros días El arte no se mide por lo complicado de la solución de la representación.
Se mide por lo inmedible que tiene la obra de arte como solución para el placer, este, a la vez sujeto a otros placeres del senso humano.
Entender a la inteligencia artificial como herramienta de creación y no como fin de arte.
Los artistas en masa no hacen la obra de arte. Esta es una proyección de lo individual. Las grandes obras de arte hay uns proyección del dominio creativo por una naturaleza individual que lo inventa.
Esta, puede ser colectiva en función de su disfrute. El fin del arte se cumple cuando la obra aparece ante quien la goza y disfruta.
El ojo combinado
Del espíritu del arte de la bella antigüedad hasta los ojos de tres con que se observa al mundo.
Triángulo amoroso de nuevas visiones y nuevas herramientas..
Se aprende a mirar.. en el arte no hay sorpresas hay asombro. El asombro que cultivo a los gruegos.
La disciplina entra también por los ojos y por los ojos del cerebro , hay donde se esconde el tercer ojo del arte de nuestros dias acosado por conducción del.mercado del arte algunas veces efímero , ttivial.
Imágenes tomadas del libro de Leo Vertige: Art on the Cutting Edge
Y Frieze, revista de galerías y artistas




