Por Raúl López García
CIUDAD VICTORIA, TAMAULIPAS.- Lo que parecía un enorme desperdicio de plástico a la orilla de la carretera en la comunidad de Oyama comenzó a transformarse en esperanza para niñas y niños con cáncer, luego de que un ciudadano iniciara el rescate de miles de taparroscas que permanecían abandonadas en el lugar. Sin embargo, aún nadie sabe cómo llegaron hasta ahí.
Tras el llamado difundido por la página Rancho El Doble RR, el señor Alfonso acudió al sitio y logró recolectar varios costales repletos de taparroscas, las cuales serán entregadas a un centro de acopio para apoyar programas en favor de pacientes con cáncer.
«Hoy queremos reconocer y agradecer de todo corazón al señor Alfonso, quien con mucho esfuerzo logró recolectar varios costales llenos de taparroscas que serán entregadas para apoyar una noble causa: ayudar a niñas y niños con cáncer. Muchas gracias por poner el ejemplo», señalaron los organizadores de la iniciativa.
Aunque el avance es importante, todavía permanecen miles de taparroscas esparcidas a un costado de la carretera. Alfonso tiene previsto regresar para continuar con la recolección, pero enfrenta una limitante: se traslada en motocicleta, por lo que únicamente puede retirar una pequeña parte en cada viaje.
Los impulsores de la campaña hicieron un nuevo llamado a la ciudadanía para sumarse con vehículos, tiempo o simplemente con disposición de ayudar, ya que el objetivo es evitar que las taparroscas queden sepultadas por los trabajos de recarpeteo que ya comenzaron en ese tramo carretero.
Mientras continúa la labor de rescate, permanece sin respuesta la pregunta que despertó la curiosidad de cientos de usuarios en redes sociales: ¿quién dejó miles de taparroscas abandonadas en ese lugar? Hasta el momento no existe una explicación sobre su origen, aunque ahora el hallazgo tendrá un destino distinto, al convertirse en apoyo para quienes enfrentan la batalla contra el cáncer, en lugar de terminar bajo el asfalto.




