Por Antonio H. Mandujano
Expreso-La Razón
CIUDAD VICTORIA, TAM.- Las lluvias registradas en las últimas semanas en la zona centro de Tamaulipas devolvieron el optimismo al campo, donde cientos de productores ya trabajan contrarreloj para preparar sus parcelas de cara al inicio del ciclo agrícola primavera-verano, previsto para el próximo 15 de julio.
El productor local y secretario de Organización de la Confederación Nacional Campesina (CNC) en Tamaulipas, Ángel Lara Martínez, señaló que la humedad acumulada en los terrenos generó condiciones favorables para comenzar con las labores previas a la siembra, lo que ha motivado a los campesinos de la región.
“Hay un panorama alentador. La actitud de nuestros compañeros productores está muy echada para adelante porque la mayoría ya está apresurada preparando sus parcelas para aprovechar la humedad que dejaron estas lluvias”, expresó.
Así también, explicó que, si los pronósticos de nuevas precipitaciones para los próximos días se cumplen, en un plazo de dos o tres semanas podrían iniciar formalmente las siembras, principalmente de sorgo, aunque también se espera un incremento en la superficie destinada al maíz.
Lara Martínez indicó que este último cultivo ha comenzado a ganar terreno como alternativa para los productores de la región debido a las mejores oportunidades de comercialización que actualmente ofrece en el sector pecuario.
▶️Ganadería también recibe un respiro
Las lluvias no solo beneficiaron a la agricultura, sino también a la actividad ganadera, ya que favorecieron el crecimiento de los pastizales, mejorando la alimentación del hato y la condición corporal de los animales.
El dirigente campesino destacó que este beneficio llega en un momento clave, luego de concluir la etapa más intensa de nacimientos de becerros, lo que permitirá un mejor desarrollo de las crías durante este año.
➡️Piden mantener vigilancia contra el gusano barrenador
Respecto al gusano barrenador del ganado, Ángel Lara afirmó que los productores ya recibieron capacitación por parte de las autoridades para prevenir y atender cualquier caso.
Señaló que ahora corresponde a cada ganadero reforzar la vigilancia dentro de sus ranchos, revisando constantemente cualquier herida en los animales, especialmente en los ombligos de los becerros recién nacidos, para evitar la propagación de la plaga.
“Nos enseñaron cómo atenderlo y combatirlo. Ahora nos toca hacer el compromiso de estar muy al pendiente de cualquier herida para evitar que el ganado se vea afectado”, concluyó.




