9 julio, 2026

9 julio, 2026

Candidatos a la intemperie

FLECHA JANAMBRE

La elección de 2027 en Tamaulipas se perfila trascendental, pero también inédita en su naturaleza. No habrá elección presidencial de por medio ni revocación de mandato que sirva de paraguas.

Los candidatos de Morena, por primera vez en años, tendrán que enfrentar la contienda sin la sombra protectora de Claudia Sheinbaum o Andrés Manuel López Obrador.

La crisis de imagen que arrastran los partidos políticos desde hace tiempo no es novedad. Lo que sí resulta distinto es que ahora golpea parejo, sin excepciones, y Morena no queda fuera de esa erosión pese a seguir siendo la fuerza dominante en el tablero estatal.

Al interior del movimiento las tensiones crecen, y a ellas se suma una narrativa impulsada desde Estados Unidos que opera como presión constante sobre el proyecto de la 4T.

En ese escenario, serán los candidatos, y no el aparato o la marca, quienes carguen con el peso real de la elección. Sus fortalezas y debilidades personales determinarán quién trasciende y quién sucumbe ante la trituradora política que cada temporada electoral se pone en marcha.

Ahí radica el momento de verdad para no pocos morenistas tamaulipecos: descubrir que lo conseguido hasta ahora no fue mérito propio, sino producto del arrastre de dos figuras nacionales y de una marca que, hasta hoy, garantizaba votos por sí sola.
La noticia relativamente favorable es que enfrente tienen a una oposición todavía desdibujada, incapaz hasta el momento de capitalizar la crisis de imagen que golpea a la 4T nacional a raíz de los escándalos de corrupción destapados en meses recientes.

Sin embargo, sería un error para Morena confiarse: en el panismo sobreviven perfiles con capacidad de inquietarlos el día de la jornada.
El 2027 tamaulipeco, entonces, no se decidirá en Palacio Nacional ni en las encuestas nacionales de aprobación. Se decidirá candidato por candidato, con las uñas de cada uno.

Facebook
Twitter
WhatsApp