9 julio, 2026

9 julio, 2026

Un fantasma recorre Estados Unidos

Trópico de Cáncer/Jesús Collado Martínez

“Un fantasma recorre Europa es el fantasma del comunismo” es la primera frase del Manifiesto Comunista de Marx y Engels que se publicó en 1848 y en la que se referían a la intensa persecución en todos los países europeos contra la expansión del comunismo que denunciaba la explotación de los obreros en plena revolución industrial y que convocaba a los proletarios del mundo a unirse frente a los poderosos porque no tenían nada que perder mas que sus cadenas y tenían en cambio todo un mundo que ganar.
 
En la conmemoración del 250 aniversario de la Independencia de los Estados Unidos, 178 años después, el mundo esperaba que el Presidente Donald Trump en su estilo arrogante hablaría del legado democrático de esa revolución de independencia que creó una constitución que consagra los derechos fundamentales, libertad, igualdad, respeto a los derechos de los individuos, y la democracia basada en la soberanía popular. La creación de una república sin monarca ni parlamento, con una presidencia civil electa por la mayoría, con separación de poderes y estado de derecho, un nuevo modelo de estado que ha sido durante 250 años un referente obligado de la democracia liberal.
 
Pero, el presidente norteamericano Donald Trump prefirió hacer una declaración de principios anticomunista en su discurso pronunciado el 4 de julio en Washington D.C., en el que condenó insistentemente al comunismo, contraponiendo las libertades de Estados Unidos a lo que llamó la retórica comunista. Trump afirmó “El comunismo es un fracaso, y siempre lo será. El sistema comunista es lo opuesto al sistema estadounidense, y el sistema comunista nunca ha funcionado”, dijo, agregando que se trata de “un cáncer: hay que extirparlo, hay que extirparlo rápido”.
 
Sin embargo, omitió hablar de China, Vietnam o Corea del Norte, que son los tres países gobernados actualmente por partidos comunistas, por lo que tampoco habló de la forma de elegir a la Asamblea Nacional Popular de China integrada por 3000 diputados que es la que elige al Presidente de esa nación, y es ajena totalmente a nuestra concepción de la democracia, y en consecuencia tampoco hizo mención a que la economía de esos 3 países tiene un valor de 20 billones de dólares y representa el 20% del PIB total de acuerdo con los datos el Banco Mundial en contraste con los 30 billones de dólares que vale la economía de Estados Unidos.
 
Trump dedicó su discurso hablar del comunismo como una amenaza interna y actual en los Estados Unidos, refiriéndose en forma velada, pero que no deja lugar a duda, a los socialistas demócratas del Partido Demócrata que, de hecho, representa Zohran Mamdani el Alcalde de la Ciudad de Nueva York y a los precandidatos demócratas a representantes en distintos distritos de ese estado y en el país, a quienes Trump acusa de usar el nombre de socialistas demócratas porque suena mejor, para no decir que son comunistas infiltrados a quienes hay que combatir de inmediato, afirmando que el no permitirá “que esa amenaza vuelva a sacar su fea cabeza aquí mismo en Estados Unidos ”
 
El resultado ha sido un relato, en el aniversario de la independencia de la nación más poderosa, que privilegia la confrontación anticomunista y la exaltación de la fuerza militar por encima de la reflexión sobre las instituciones democráticas que distinguieron el nacimiento de los Estados Unidos con la creación de una república de ciudadanos frente a las monarquías de súbditos y parlamentarios sometidos de Europa. Trump resucita el fantasma del comunismo en el 250 aniversario de la Independencia de Estados Unidos, no frente a las potencias comunistas del presente, sino frente a una fracción de la izquierda de su propio país.

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