Por. Staff
Expreso-La Razón
TAMAULIPAS, MÉXICO.- El agua es el recurso más valioso y el mayor patrimonio que se puede heredar a las nuevas generaciones, afirmó el gobernador Américo Villarreal Anaya, al destacar el trabajo que realiza el Gobierno del Estado para optimizar su uso y convertirla en un factor estratégico para el desarrollo de Tamaulipas.
«Tenemos que optimizar el uso del agua y tenerlo como un valor agregado de este gran territorio nacional y tamaulipeco para poder tener también oportunidades de crecimiento, calidad de vida y bienestar en lo individual», expresó.
Durante la emisión dominical de «Diálogos con Américo», en el programa de la Serie del Agua: El agua que llega, la que produce y la que heredaremos, el mandatario insistió en la importancia de fomentar una cultura del cuidado del agua desde los hogares y promover la participación ciudadana para hacer un uso responsable de este recurso.
«Como dice el título de este programa, que realmente esta generación pueda heredar agua a la próxima generación; yo creo que sería el máximo patrimonio que podríamos estar haciendo», aseguró.
El gobernador explicó que, con el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum, se impulsan diversas acciones para el aprovechamiento y conservación del agua. Entre ellas destacó el trabajo conjunto con la Asociación de Industriales de la zona sur para incrementar el tratamiento de aguas residuales y destinarlas a procesos industriales, evitando el uso de agua potable.
Asimismo, resaltó los avances de la Planta Internacional de Tratamiento de Aguas Residuales (PITAR), en Nuevo Laredo, donde el tratamiento de aguas residuales pasó del 20 al casi 80 por ciento durante la presente administración.
Actualmente, la planta procesa mil 650 litros por segundo, permitiendo devolver agua tratada al río Bravo, mejorar las condiciones ambientales y beneficiar a las comunidades ubicadas aguas abajo.
Villarreal Anaya también se refirió al anteproyecto del Plan Hidráulico del Golfo Norte (Pligón), que contempla llevar agua del río Pánuco hacia la presa Vicente Guerrero y posteriormente abastecer a la zona norte del estado, donde se registra el mayor estrés hídrico.
Además, informó que, en coordinación con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), se impulsa el proyecto El Moralillo, que busca construir un dique para evitar la intrusión de agua salada en el río Pánuco y garantizar el suministro para Tampico, Ciudad Madero y Altamira durante los próximos 50 o 60 años.
El mandatario recordó también los resultados obtenidos mediante el programa de bombardeo de nubes, estrategia que permitió estimular las lluvias durante los periodos de sequía y que dejó una experiencia favorable para enfrentar futuras contingencias.
Finalmente, destacó el inicio de operativos conjuntos entre inspectores estatales y federales para supervisar el cumplimiento de las concesiones de agua en ríos y presas, con el propósito de evitar la sobreexplotación del recurso y garantizar un manejo sustentable.




