“Hubo asuntos familiares que atender y por eso decidimos mover la pelea”, explicó
Álvarez durante la conversación, en la que dejó claro que ahora ya se encuentra enfocado en su preparación para regresar al máximo nivel.El combate tiene un significado especial para el tapatío, ya que buscará recuperar la corona que durante cinco años ininterrumpidos mantuvo en su cintura y que perdió al caer ante
Terence Crawford.
Tras el retiro de Bud Crawford, uno de los beneficiados fue Mbilli, quien fue reconocido como campeón del organismo y ante Canelo será su primera exposición.
Cuando suene la campana el 31 de octubre, Canelo llegará con 13 meses sin pelear, luego de que su último combate fuera precisamente frente a Crawford, en septiembre de 2025.
Tras aquella derrota, el mexicano decidió someterse a una cirugía para atender diversas molestias físicas acumuladas a lo largo de su carrera, por lo que permaneció alejado de la competencia durante más de un año.
Ese periodo de recuperación ha convertido este regreso en uno de los más importantes de su trayectoria. A sus 36 años, Álvarez intentará demostrar que sigue siendo una de las principales figuras del boxeo mundial y que todavía tiene argumentos para competir en la élite de la división.
Del otro lado estará Christian Mbilli, un peleador invicto que atraviesa el mejor momento de su carrera. El franco-canadiense tendrá la oportunidad de realizar la primera defensa del cinturón frente al nombre más importante de la categoría y consolidarse como el nuevo referente de las 168 libras.
Con la fecha ya oficializada, ambos peleadores iniciarán la etapa final de sus campamentos rumbo a un combate que promete ser uno de los más atractivos del cierre del año y que definirá buena parte del futuro inmediato de la categoría supermediana.
Se tiene contemplado que para esa cartelera peleadores como el monarca Jaime Munguíay el prospecto Marco Verde, miembros del Canelo Team, formen parte del cartel.
CON INFORMACION DE EL HERALDO DE MEXICO