Por. Óscar Figueroa
Expreso La Razón
CIUDAD MADERO, TAMAULIPAS.- Luego de la confirmación de que la muerte de la menor Dafne se investiga de manera oficial bajo el protocolo de feminicidio, su madre, Alejandra Quintos, declaró que su único objetivo es el castigo para las personas involucradas en los hechos ocurridos la semana pasada.
“Voy a exhumar el cuerpo de mi hija las veces que sea necesario y todos los que están ahí van a pagar por la vida de mi bebita y de todas las vidas que han atormentado y hasta hoy traumatizado con sus métodos”.
Enfatizó la urgencia de avanzar en las indagatorias para aprehender a quienes estuvieron presentes durante el crimen.
“Yo solo quiero a los responsables, a todos los del jueves 17 de julio del 2026 que paguen, no hay tiempo solo el voto de confianza”, aseveró.
Al salir de la Fiscalía Especializada en la Investigación de Delitos contra Niñas, Niños y Adolescentes y Delitos contra las Mujeres por Razones de Género (Fennam), hizo un llamado a ex alumnos que fueron víctimas de la escuela militarizada Doenitz para que denuncien y robustecer la carpeta de investigación.
«Siempre me veo bien porque vendo productos de belleza y soy muy vanidosa, pero ahorita, al día de hoy no me importa anda como Juan por las chanclas».
Reiteró que la atención completa está puesta en el actuar de las autoridades judiciales y en la suma de nuevas denuncias de posibles víctimas de la misma institución.
«Sé que va llegar el momento en que me voy a resistir al duelo que llevo internamente y me voy a volver a maquillar, a poner mis extensiones, mis pestañas, mis uñas postizas, ahorita lo que más me preocupa es que se haga justicia, que cada quien haga su trabajo, tal cual, que les den los años que se merecen y si fueron victimas que se vengan a denunciar».
Los reportes señalan tratos inhumanos en la institución, tales como castigos con agua fría, agresiones físicas, privación de alimento, deshidratación e intimidación psicológica para someter a los menores.
Alejandra Quintos recordó a Dafne como una alumna destacada, deportista e hija única.
Explicó que la menor decidió acudir al campamento para convivir con más jóvenes de su edad y negó que existiera alguna problemática de conducta en su entorno familiar.
“Mi hija tenía muchos sueños, era muy amada, no era una niña de mala cabeza, no fumaba, no tomaba, no se drogaba. 13 años, tú a los 13 años, ¿qué quieres? ser bonita, ser popular, tener nuevas amistades. Ella fue al campamento para ser más amiguitos”.
Puntualizó que mantendrá las acciones legales, protestas e investigaciones independientes hasta lograr la detención de todas las personas involucradas en el caso de su hija y la clausura de la escuela militarizada.




