28 julio, 2026

28 julio, 2026

El modelo Gallardo

FLECHA JANAMBRE/ COLUMNA

En San Luis Potosí se perfeccionó el manual no escrito para fabricar un cacicazgo, y pareciera que el modelo está en expansión.

El vehículo cambia de placas cuantas veces haga falta, de cualquier partido a «independiente», después el Verde, lo que importa es la franquicia, no el emblema.

Funcionó mejor de lo esperado: Ricardo Gallardo ganó la gubernatura en 2021 pese a un historial judicial incómodo, y hoy presumen un control férreo de la política local.

Tamaulipas no es ajeno a esta historia. Comparte frontera, comparte lógica de poder regional y ya comparte operadores a lo largo del estado.

Esa cercanía entre ambos estados es una ruta activa con tiempos electorales y aprendizajes de campaña. Si el Verde busca convertir a Tamaulipas en su próximo bastión, no necesita inventar nada. Le basta aplicar el manual que ya probó en San Luis Potosí.

En sentido contrario, también hay que decir que aquí el terreno ya está ocupado por otras dinastías, otras alianzas y un pasado reciente que no se olvida tan fácil.

En San Luis Potosí, el ascenso familiar convivió siempre con señalamientos de desvío de recursos y lavado de dinero. Ese detalle no frenó nada. Al contrario, terminó absorbido por el relato de «proyecto que sí entrega resultados».

Pero el manual, ese, ya circula entre quienes toman notas, y no hace falta que alguien lo firme para reconocer la letra, sobre todo porque en el estado, hay mucho espacio para que el Verde crezca si se considera la gran cantidad de morenistas que por mero cálculo matemático, quedarán fuera del reparto de candidaturas.

Sobre todo en la frontera y en el centro de la entidad hay un rompecabezas desarmado que empezará a formarse conforme se acerque el 2027.  La coyuntura nacional y los claroscuros locales pintan un panorama todavía incierto, pero lo que es un hecho es que el modelo Gallardo está al acecho.

Facebook
Twitter
WhatsApp