3 agosto, 2026

3 agosto, 2026

UAT: nuevo rostro

GOLPE A GOLPE/ JUAN SÁNCHEZ MENDOZA

Por Juan Sánchez Mendoza

 La transformación de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) no es fortuita, porque, desde su asunción a la Rectoría, Dámaso Leonardo Anaya Alvarado se comprometió a elevar sus estándares académicos, con sentido humanista y la administración transparente de sus finanzas. Ofertas que ha cumplido a cabalidad.

Actualmente, está ubicada entre las 40 mejores instituciones (públicas) del país, según refieren las empresas Ranking Mextudia Nacional, Ranking UniRank, Clasificación Institucional SCImago, Ranking Mundial QS y Green Metric México (Sostenibilidad).

Esto por ser una opción de fuerte presencia en la región norte del país; su aportación a las Ciencias de la Salud; el volumen de sus investigaciones científicas; y sus destacadas prácticas ambientales y desarrollo sustentable en sus diversos campus.

En esas mediciones, sin embargo, no se contemplan, aún, otros temas como 1) la oferta educativa, que ha crecido con nuevas carreras, maestrías y doctorados; 2) el aumento de su matrícula estudiantil; 3) la infraestructura que cuenta con nuevos planteles; 4) la capacitación de los docentes; y 5) el impulso a los estudios en línea, certificados por la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Este día, la UAT reinicia labores administrativas.

Pero también se publicarán los resultados del examen de admisión por parte del Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior -mejor conocido como Ceneval–, lo que significa una mayor carga de trabajo para el personal administrativo.

Como sea el interés del rector de elevar la calidad e imagen de la UAT mediante trabajo fecundo se mantiene firme.

Muestra de ello, es la expansión de su oferta educativa, al proyectar la creación de más de 20 nuevos programas de licenciatura (en línea) porque el objetivo es que cada una de las 27 facultades, unidades académicas y/o escuelas ofrezcan al menos una carrera a distancia.

Al respecto, el rector ha explicado que, este modelo, es una alternativa clave para ampliar la cobertura y facilita el acceso a la educación superior a alumnos que por varias razones –distancia, laboral o familiar– no pueden ir a un campus universitario. Pero, además, contempla llegar a otros sectores de la población que desean continuar su formación profesional.

Por cierto, (para el próximo ciclo escolar) fue incorporado un programa de educación media superior también en línea dirigido a personas mayores de 18 años, que, incluso ofrece un modelo orientado a una ruta profesional, pues al concluir el bachillerato los alumnos certificados pueden inscribirse a una carrera profesional inmediatamente, también en línea.  

La estadística de la demanda y oferta educativa de la UAT registra a la fecha un crecimiento del 5.5 % en la matrícula del nivel medio superior, con la incorporación de +/- mil 500 alumnos tras la apertura de dos planteles: el de Nuevo Laredo y la Prepa en Línea.

Además, en el próximo semestre, abrirá sus puertas, en Tampico, una nueva escuela: la Prepa-UAT.

Por si fuera poco, la UAT ha vinculado directamente, a sus egresados, con el mercado de trabajo.

Prueba de ello, es la incorporación de profesionistas a la Secretaría de Desarrollo Económico y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), a través del Órgano de Administración Judicial; para egresados de Derecho y Contaduría Pública a la Administración Portuaria Integral (API) de Altamira, mediante convenios para perfiles administrativos; así como en la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), que ha abierto puestos laborales a sus egresados.

En el semestre que se avecina, la matrícula de la UAT plantea nuevos retos operativos.

De ahí que en la máxima casa de estudios se trabaje diariamente en el mantenimiento y la modernización de sus instalaciones –implementando la construcción de nuevas aulas e infraestructura sanitaria para así garantizar la calidad educativa–, porque Dámaso Anaya Alvarado está consciente del efecto positivo que a los docentes y alumnos les causa coincidir en áreas y espacios decorosos, bajo un principio humanista.

Por eso y más, la UAT ha remontado.

Así lo creo, pues no asoman como otrora grupos porriles ni cacicazgos académicos.

Pero sí, el cierre de filas con un mismo proyecto: La transformación de la UAT.

 Cicuta

La separación de Luis Lauro Reyes Rodríguez –como delegado federal de Programas para el Bienestar–, era esperada desde hace tiempo, pues usó el cargo para capitalizarlo políticamente, en beneficio personal, sin atender a los ciudadanos más vulnerables, según las múltiples denuncias que a lo largo de meses omitió atender la hoy ex titular (del ramo), Ariadna Montiel Reyes, quien varias veces rehusó removerlo del cargo.

La relación entre ambos lleva a suponer que, Luis Lauro, podría estar en los planes electorales de Ariadna para obtener una candidatura, aunque su paso por el ayuntamiento de Güémez y la Delegación de Bienestar haya sido infausto.

Correo: jusam_gg@hotmail.com

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