9 agosto, 2026

9 agosto, 2026

17 años después cambia el mapa de riesgo para Victoria

Al último corte informado por Protección Civil estatal, el proyecto registraba un avance de 70 por ciento en los trabajos correspondientes a 33 municipios, entre ellos Ciudad Victoria
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Por Antonio H. Mandujano
Expreso-La Razón

CIUDAD VICTORIA, TAM.- Con el crecimiento urbano que ha tenido Tamaulipas en las últimas décadas, y lo que va de la actual, el mapa de peligro por inundaciones y afectaciones meteorologicas está cambiando seriamente.

Y las prueba de esto, se encuentra en la reciente actualización del Atlas Estatal de Riesgo, que después de casi 20 años comenzó a renovarse, detectando con esto nuevas zonas susceptibles de inundación en la Entidad, poniendo bajo la lupa el crecimiento urbano que ha llevado viviendas y desarrollos hacia las inmediaciones de ríos, lagunas y otros cuerpos de agua.

Al último corte informado por Protección Civil estatal, el proyecto registraba un avance de 70 por ciento en los trabajos correspondientes a 33 municipios, entre ellos Ciudad Victoria.

Sin embargo, el nuevo Atlas todavía no está terminado, pero el diagnóstico ya dejó una conclusión: las zonas de peligro de algunas ciudades no son exactamente las mismas que aparecían en los mapas de la década de los 2000.

Como ejemplo se tiene el crecimiento de la capital Tamaulipeca y como fue modificando su territorio, generando también una nueva manera en que el agua se desplaza.

▶️El crecimiento urbano cambió el mapa

El hallazgo más relevante de la actualización tiene relación directa con la expansión de las ciudades.

De acuerdo con el coordinador estatal de Protección Civil, Luis Gerardo González de la Fuente, los estudios han encontrado nuevas áreas susceptibles a inundaciones debido a la construcción de viviendas cerca de ríos y lagunas, además de modificaciones en los caudales provocadas por el crecimiento urbano.

Es decir, no se trata únicamente de volver a marcar los sitios que históricamente se han inundado.

El nuevo Atlas está identificando lugares donde el riesgo aumentó o apareció como consecuencia de la transformación del territorio.

Y Victoria es parte de ese nuevo diagnóstico, pues se encuentra en un valle rodeado por la Sierra Madre Oriental, condición que favorece que durante lluvias intensas grandes cantidades de agua bajen rápidamente desde las zonas serranas hacia sectores urbanos.

Cuando a ello se suma el crecimiento habitacional, la modificación de cauces y la infraestructura hidráulica, el comportamiento del agua puede ser distinto al registrado años atrás.

▶️Victoria ya tenía zonas bajo amenaza

Mientras concluyen los estudios, los antecedentes disponibles mantienen identificados al menos 20 puntos críticos de inundación y más de 40 colonias con riesgo de deslaves, particularmente hacia el poniente.

Entre los puntos donde históricamente se han presentado problemas están el Eje Vial, desde Berriozábal hasta el Libramiento Naciones Unidas; distintos cruces de la Calle 8 o avenida Tamaulipas como lo son: Sonora, Jalisco, Coahuila, Nuevo León y Veracruz, entre otras.

Así también, el dren inferior dl bulevar Fidel Velázquez; el FOVISSSTE, en Calle Zacatecas; la carretera a Monterrey, en los sectores de los ejidos Benito Juárez-Laborcitas; Vamos Tamaulipas; Ejido Guadalupe Victoria; Calle 25/26; Libramiento Naciones Unidas; Calle Jamaica, en Ampliación Libertad; el dren de Calle Michoacán, cerca del IMSS; bulevar Hombres Ilustres y avenida José Sulaimán; Calle Azucena, en Villa Jardín; Pajaritos; Azteca; Barrio Cañón de la Peregrina.

Y no olvidar los vados de avenida del Estudiante; el de la colonia Francisco I. Madero o Vegas de Trato, y el sector de 19 Río y bulevar Guadalupe Victoria.

Pero ahora la preocupación es otra, pues el mapa puede ser más grande de lo que se conocía.

▶️El San Marcos, una de las zonas bajo vigilancia

Uno de los ejemplos más claros es el entorno del río San Marcos, pues la zona ha registrado históricamente cierres de vados y desbordamientos cuando aumenta el caudal, con afectaciones hacia sectores urbanos y áreas cercanas a la UAT y el IMSS.

Además, existen viviendas asentadas en las inmediaciones del cauce.

Ha sido el propio coordinador municipal de Protección Civil ha reconocido que este sector deberá quedar plenamente considerado dentro de las nuevas evaluaciones, particularmente por las viviendas ubicadas cerca del río.

La advertencia es evitar que continúe la construcción en sitios donde una creciente extraordinaria pueda representar un peligro.

▶️Fracc. Los Laureles ya recibió la advertencia

El riesgo no es teórico, pues en diciembre de 2025, alrededor de 40 viviendas del fraccionamiento Los Laureles resultaron inundadas, además de registrarse afectaciones a vehículos y vialidades y el colapso de una barda.

Las lluvias dejaron aproximadamente 130 milímetros en seis horas, uno de los registros más importantes de los últimos años para un mes de diciembre.

Afortunadamente no hubo víctimas mortales reportadas.

El episodio, sin embargo, demostró que una lluvia extraordinaria puede poner bajo presión a sectores habitacionales de la capital.

▶️Poniente, la otra cara del peligro

Además de las inundaciones, el nuevo diagnóstico deberá considerar los riesgos asociados a los escurrimientos y deslaves.

Entre las zonas y colonias más expuestas aparecen: La Echeverría y sus ampliaciones, la San Marcos y ampliaciones, sectores irregulares de la periferia poniente y hasta parte del oriente como lo son la Azteca, Pajaritos y más zonas que aunque planas, ya están siendo señaladas como riesgosas.

Estos, son sectores donde la topografía de la ciudad juega un papel fundamental.

La Sierra Madre Oriental funciona como una enorme zona de captación y los escurrimientos pueden desplazarse hacia las partes bajas con rapidez durante precipitaciones intensas.

Reportes anteriores han estimado que miles de familias, incluso alrededor de 4 mil en algunos sectores específicos, habitan en zonas susceptibles a inundaciones.

▶️Un Atlas que tenía 17 años de atraso

El problema de fondo es que el instrumento estatal llevaba aproximadamente 17 años sin una actualización integral.

La primera fase de la renovación ya quedó concluida para 10 municipios de la frontera norte: Nuevo Laredo, Guerrero, Mier, Miguel Alemán, Camargo, Díaz Ordaz, Reynosa, Río Bravo, Valle Hermoso y Matamoros.

La segunda contempla 33 municipios del centro y sur, entre ellos Victoria.

Al último corte oficial, los trabajos presentaban 70 por ciento de avance de acuerdo al gobierno de Tamaulipas.

Pero es la Universidad Autónoma de Tamaulipas(UAT) la institución encargada de recopilar y analizar la información técnica y documental.

▶️Tecnología para encontrar el peligro

La actualización no se realiza solamente con recorridos terrestres, pues la UAT utiliza imágenes satelitales, fotogrametría aérea, drones y tecnología LiDAR, además de algoritmos especializados.

Con estas herramientas se pueden identificar modificaciones en el terreno, cambios en cauces y crecimiento urbano, así como generar modelos de inundación y deslizamientos.

El protocolo utilizado ha sido validado metodológicamente por CENAPRED.

El proyecto contempla un periodo de aproximadamente 10 a 12 meses para generar mapas, diagnósticos y proyecciones de alta precisión.

▶️No todos podrán construir donde quieran

El nuevo Atlas también tendrá consecuencias para el desarrollo urbano.

Protección Civil utiliza la información de riesgo para revisar proyectos y puede rechazar desarrollos ubicados en sitios considerados peligrosos.

Y la revisión contempla no solamente zonas inundables, sino que también se consideran cauces, ductos de hidrocarburos, líneas de alta tensión y otras áreas donde construir representa un riesgo.

La actualización adquiere así una importancia que va mucho más allá de la temporada de lluvias, siendo entonces una herramienta para decidir dónde crecer y dónde detener el crecimiento urbano.

▶️La alerta llega antes que la siguiente tormenta

Victoria no necesita un huracán para inundarse y es que una tormenta intensa sobre la Sierra Madre puede generar escurrimientos rápidos, elevar el nivel del río San Marcos y saturar drenes y vialidades.

Y aunque el fenómeno de El Niño puede favorecer durante determinados meses una reducción de las lluvias respecto al promedio en Tamaulipas, no elimina la posibilidad de precipitaciones extremas.

Los acontecimientos recientes en otras ciudades del noreste lo han demostrado.

En Monterrey, lluvias intensas han provocado vehículos varados, personas arrastradas por corrientes, cierres viales y una persona fallecida en un canal.

En Reynosa, las precipitaciones también han generado inundaciones, rescates, refugios y afectaciones en colonias.

El riesgo regional sigue presente y el nuevo mapa todavía no termina, por lo que el dato más importante para Victoria, por ahora, no es solamente cuántos puntos se inundan.

Es que la actualización está encontrando nuevas zonas de peligro.

Y mientras el Atlas termina de construirse, las autoridades todavía tienen pendiente conocer con precisión la totalidad de las nuevas áreas vulnerables y determinar qué desarrollos habitacionales podrían encontrarse dentro de ellas.

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