17 agosto, 2026

17 agosto, 2026

Esperan desde hace un año restos de exfederal mexicano muerto en combate en Ucrania

El parte oficial dice que Mario Alberto Lover Martínez se encuentra “desaparecido en combate”, lo que obstaculiza el pago de compensaciones
Facebook
X
WhatsApp

Staff

Ciudad de México.-La última vez que Mario Alberto Lover Martínez se comunicó con su familia fue alrededor del 7 de junio de 2025.
Llamó desde el frente de batalla a Ciudad Ixtepec, en Oaxaca, por el cumpleaños de su madre, Amalia.

Él era un soldado de élite de la extinta Policía Federal que se enroló en febrero del año pasado con los voluntarios extranjeros de las Fuerzas Armadas de Ucrania para la guerra con Rusia.

Su familia tenía un grupo de WhatsApp y este avisaba cada vez que iba a salir a combate.
Ernesto Zárate, su primo, dice que su reporte en esa ocasión fue rápido.
Avisó que volvería y mandó videos de su unidad haciendo una oración conjunta antes de la misión. Sin embargo 2 días después recibieron una notificación de su comandante, un colombiano de nombre Dante, que les informó que su allegado murió en una zona fronteriza entre ambos países debido a un ataque simultáneo con bombardeo de drones y ráfagas de fuego.

A más de un año de su deceso, el parte oficial es que se encuentra “desaparecido en combate”.
Su cuerpo se quedó en el terreno.
No se sabe si fue recuperado y su familia aún aguarda por la repatriación de sus restos sin ninguna certeza de que esto llegue a suceder.
Aunque no existen cifras oficiales, el caso de Lover es uno más que se suma a la lista de exintegrantes de esta corporación, eliminada durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, que decidieron enrolarse como mercenarios en la guerra de Rusia en Ucrania, que inició hace más de 4 años.

Jesús López Zamora, dirigente de Policías con Dignidad, Valor y Justicia, tenía conocimiento de que, en 2025, al menos 18 elementos de esta división se encontraban combatiendo como integrantes de la Legión Internacional de Defensa Territorial de Ucrania —conocida como la Legión Extranjera—, y que 35 esperaban luz verde para trasladarse a ese país.

Lover tenía 37 años cuando decidió, en febrero de 2025, viajar a Ucrania.
Su carrera comenzó a los 18 años cuando se dio de alta en el Ejército, en una zona militar en Chiapas, donde permaneció algo más de 8 años antes de unirse a la extinta Policía Federal, unidad en la que permaneció por 5 años.

Durante su tiempo en esa corporación, Lover buscó integrarse a la Gendarmería, la división de élite creada durante el Gobierno de Enrique Peña Nieto.
Para ello se especializó obteniendo una licenciatura en Derecho mediante un programa interno y recibió capacitación intensiva, incluyendo entrenamiento con los Marines de Estados Unidos en Monterrey, Sonora y Sinaloa, así como formación en estrategia militar y tecnología con instructores de Oriente Próximo.

Con la llegada de la Administración de López Obrador y la transición de la Policía Federal a la Guardia Nacional, surgió un conflicto debido a que no se respetaba la antigüedad ni las prestaciones de los elementos.

Lover se convirtió en una figura clave de este descontento y su nombre sobresalió tras un video viral en el que confrontó directamente a Omar García Harfuch, quien para entonces -julio de 2019- era titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Ciudad de México, durante una manifestación que bloqueó el aeropuerto capitalino.

Sophia Huett, especialista en temas de seguridad, afirma que la Policía Federal llegó a desarrollar capacidades que eran reconocidas y respetadas internacionalmente.
Dice que además de esa formación, estaba lo más difícil de adquirir: la experiencia real de campo.

Elementos que durante años estuvieron desplegados en lugares tan complejos como Michoacán, Guerrero, Chihuahua o Tamaulipas, enfrentando organizaciones criminales y trabajando en condiciones de enorme riesgo.

“Después de 10, 15 o 20 años de vivir así, no solamente tienes conocimientos técnicos, tienes una identidad profesional. Por eso, Ucrania me parece una expresión extrema de algo mucho más amplio: cuando desapareció la Policía Federal, México permitió que se dispersara un capital humano que había costado años y muchos recursos construir”, elabora la consultora.

Ante la falta de acuerdos laborales y por necesidades económicas, Lover trabajó un tiempo como jefe de seguridad de servidores públicos y senadores.
Eventualmente decidió aceptar una oferta de trabajo en Ucrania que circulaba entre excompañeros federales, que prometía buenos sueldos, seguros de vida y residencia tras un contrato de 6 meses.
Lover viajó a Estados Unidos para realizar pruebas psicométricas, físicas y de armamento.

A su madre le dijo que era un viaje de capacitación. Zárate dice que no saben con certeza quiénes lo recibieron para sus evaluaciones.
Tras realizar averiguaciones con otros miembros de su familia, sospechan que se trata de grupos militares de élite sin contacto directo con los gobiernos.
“Operan como redes clandestinas de reclutamiento. Mario regresó a México y, aparentemente, fue la Legión Extranjera la que al poco tiempo le avisó que era apto para viajar a Ucrania”.

Su primo dice que Lover voló a Alemania y después tomó un tren desde Polonia para entrar a Kiev.
Según Zárate, su pariente no fue a Ucrania solo porque había un sueldo mayor al de México, sino también porque desde pequeño siempre mostró “fascinación” por los asuntos castrenses.

El sueldo mensual que le prometieron oscilaba entre 16 mil a 20 mil pesos (entre 900 y mil 200 dólares), aunque Jesús López Zamora, dirigente de los expolicías federales, dice que el monto prometido puede ascender hasta los 70 mil pesos (más de 4 mil dólares).
“El sueldo sube según el frente donde se encuentren, la peligrosidad de las misiones y los bonos por rescatar compañeros”, complementa el primo de Lover.

“Estamos hablando de cruzar medio mundo para entrar a una guerra convencional, enfrentarse a drones, minas, artillería y bombardeos, con una posibilidad real de resultar herido o morir. Es difícil pensar que una decisión de esa magnitud se explique solamente por recibir 20 mil, 50 mil o 70 mil pesos. Para muchos policías, esto es una vocación y una forma de vida. Durante años tienes una misión, un equipo que depende de ti y del que tú dependes, disciplina, estructura, riesgo y un sentido muy concreto de propósito”, agrega Huett.

Sin embargo, el contrato, aunque por seis meses, es forzoso.
“Si intentas irte antes, te tratan como desertor con penas de cárcel. Mario ya tenía el deseo de regresarse porque las cosas no eran como se las pintaron, pero tenía que terminar su contrato”, relata Zárate.

La embajada de México en Ucrania, que le dio seguimiento al caso desde el inicio y acompañamiento a sus allegados, les ha dicho que solo queda esperar.
La recuperación de los restos se considera complicada debido al tiempo transcurrido y las condiciones climáticas del lugar, debido al pasado invierno.
Además para reclamar cualquier incentivo económico, se requiere que un familiar viaje directamente a Ucrania para realizar pruebas de ADN, lo que representa una carga económica insostenible para sus allegados.

Arcelia Lover, hermana del expolicía federal, explicó que, como no existe una confirmación oficial del fallecimiento, el proceso de repatriación está estancado. “Nos han dicho que todo el trámite que metimos hay que esperar hasta que el Gobierno de Ucrania haga una tregua con los rusos para que ellos puedan entregar el cuerpo”.
“Otro problema es que Mario se unió a una Legión Extranjera desde Estados Unidos y esta les pide a los reclutas no reportarse con el consulado mexicano al llegar. En sus fotos Mario porta el uniforme con la bandera de Estados Unidos en el brazo; no fue registrado como mexicano tal cual”, agrega Zárate.

El Gobierno de México no ha informado cuántos de sus ciudadanos participan en el conflicto en Ucrania.
Según información de medios de comunicación y fuentes extraoficiales, son al menos 7 los connacionales que han muerto en combate en las filas de Kiev entre 2024 y 2026.
Desde hace 2 años aproximadamente, las embajadas de Rusia y Ucrania en México se han enzarzado en acusaciones sobre esta situación.

Desde la representación diplomática de Moscú consideran que el reclutamiento de combatientes mexicanos y de otras nacionalidades es una violación a la Convención de Viena.

Mientras que en la misión de Kiev han negado la existencia de “mercenarios” e indican que quienes luchan lo hacen por voluntad propia.

DESTACADAS