28 agosto, 2026

28 agosto, 2026

CATALEJOS / MIGUEL DOMINGUEZ FLORES

Facebook
X
WhatsApp

EL CAMPO BUSCA RECUPERAR CAPACIDAD

Las gestiones planteadas ante el Gobierno federal para fortalecer al campo tamaulipeco apuntan a uno de los problemas centrales del sector: producir no es suficiente si los agricultores enfrentan dificultades para comercializar, financiarse o recuperarse de ciclos anteriores.
La propuesta para incorporar a los productores de maíz blanco al programa “Precio Justo” busca proporcionar mayor certidumbre en la comercialización. En un mercado agrícola sujeto a variaciones de precios, disponer de mecanismos que reduzcan la incertidumbre puede ser determinante para decidir qué, cuánto y cuándo sembrar.
Otro componente relevante es el programa “Volver a Crecer”. De los 8 mil 600 productores tamaulipecos con créditos vigentes ante la Financiera Nacional de Desarrollo en Liquidación, alrededor de 5 mil 300 podrían beneficiarse con la extinción de sus adeudos. El resto tendría acceso a esquemas de reestructuración.
La recuperación de la capacidad crediticia tiene efectos que van más allá de eliminar una deuda. Un productor que vuelve a ser sujeto de crédito puede acceder a maquinaria, insumos, infraestructura o nuevas inversiones.
“Cosechando Soberanía” incorpora además ajustes para Tamaulipas, como la inclusión del sorgo, ampliación de superficies y mejores condiciones de aseguramiento. Estos cambios reconocen las características específicas de la producción estatal.
La disponibilidad de agua constituye otro elemento determinante. Los distritos de riego 026, 086, 029 y 092 son señalados como zonas con condiciones para incrementar la producción de maíz. En este punto, la política agrícola se cruza directamente con la política hidráulica.
En ganadería, el proyecto “Carne de Calidad” pretende procesar más de 20 mil 500 cabezas al año en rastros Tipo Inspección Federal y avanzar hacia actividades de corte, empaque y comercialización. La intención es que el productor participe en una cadena con mayor valor agregado.
El reto será articular financiamiento, agua, comercialización, aseguramiento y procesamiento. Ningún componente por sí solo resuelve las dificultades estructurales del campo.
Las gestiones anunciadas representan instrumentos para recuperar capacidad productiva. Su impacto deberá medirse en ingresos, superficie sembrada, acceso a crédito, productividad y participación de productores tamaulipecos en mercados de mayor valor.

DESTACADAS