Por Antonio H. Mandujano
EXPRESO-LA RAZÓN
CIUDAD VICTORIA, TAMAULIPAS.- Ciudad Victoria requiere alrededor de mil 700 litros de agua por segundo para cubrir las necesidades de su población, pero actualmente las fuentes disponibles no alcanzan para satisfacer esa demanda, informó el gerente general de la COMAPA Victoria, Fernando García Fuentes.
Durante una rueda de prensa, explicó que actualmente unos 900 litros por segundo llegan desde la presa Vicente Guerrero a través del acueducto Guadalupe Victoria, mientras que los manantiales de La Peñita, que en condiciones favorables pueden aportar hasta 800 litros por segundo, actualmente generan apenas alrededor de 350 litros por segundo.
Por esta razón, los tandeos podrían intensificarse para garantizar el abasto a los habitantes de la capital tamaulipeca.
“Ciudad Victoria necesita mil 700 litros por segundo”, señaló García Fuentes, al explicar que aproximadamente 900 litros llegan actualmente por el acueducto, mientras que el resto debe complementarse con otras fuentes.
Esto representa un déficit aproximado de 350 litros por segundo para la capital tamaulipeca.
“Tenemos una producción ya crítica en los manantiales de La Peñita. Estamos hablando de poco más de 300 litros por segundo, 350, vamos a redondear ahí”, explicó.
García Fuentes señaló que precisamente esta insuficiencia llevó a que Ciudad Victoria se mantenga en semáforo rojo dentro del Semáforo del Agua, clasificación que fue ratificada durante la reunión del Comité de Evaluación y Seguimiento celebrada en Tula.
Aclaró que estar en rojo no significa que la ciudad se haya quedado sin agua, sino que la disponibilidad no es suficiente para cubrir completamente la demanda.
La Peñita, cada vez con menos agua
El problema principal se encuentra en la disminución de la aportación de los manantiales de La Peñita.
En condiciones favorables, esta fuente puede aportar hasta 800 litros por segundo, pero actualmente se encuentra alrededor de los 350 litros por segundo, debido a la falta de una recarga suficiente de los mantos acuíferos.
“Cuando se viene una época de lluvias, en las próximas semanas tenemos suficiente agua, todos andamos muy contentos, pero sabemos de antemano que nos va a durar muy poco”, comentó.
De acuerdo con el gerente, las lluvias generan una recuperación rápida en los manantiales, pero también una caída acelerada de su producción una vez que termina el periodo lluvioso.
“Hace dos meses, cuando llovió de manera importante en la ciudad, tuvimos una muy buena aportación después de las lluvias en los manantiales de La Peñita. Y yo creo que a lo mejor hasta pudiéramos cambiar la calificación del semáforo”, relató.
Sin embargo, recordó que el secretario de Recursos Hidráulicos le cuestionó cómo estaría la situación tres semanas después.
“Y en unas tres semanas, ¿cómo andarás?”, le preguntó. La respuesta llegó poco después, cuando la producción volvió a disminuir.
Por ello, aunque durante algunas semanas Victoria puede registrar una mejoría en el abasto, esta condición no necesariamente se mantiene.
El déficit obliga a mantener los tandeos
La insuficiencia de agua ha obligado a la COMAPA a mantener y ajustar los tandeos en diferentes sectores de la ciudad.
El organismo distribuye los 900 litros por segundo que llegan del acueducto entre una mayor cantidad de población conforme disminuye la producción de La Peñita, mientras que los pozos profundos complementan el suministro en zonas específicas.
“Los 900 litros que le damos al 50 por ciento, ahora se los damos al 70 por ciento; obviamente es menos agua para todos”, explicó García Fuentes, al mostrar cómo cambia la distribución cuando disminuye la aportación de los manantiales.
Esto provoca que la cantidad de agua disponible por habitante disminuya y obliga a realizar movimientos de válvulas para llevar el líquido de un sector a otro.
La situación es particularmente complicada en las zonas altas y en el poniente de Victoria, donde se requiere mayor presión para lograr que el agua llegue a los usuarios.
Segunda línea del acueducto, la salida
García Fuentes destacó que la expectativa para mejorar de fondo el abasto está puesta en la segunda línea del acueducto Guadalupe Victoria, cuya operación se prevé para mediados del próximo año.
“Ya en teoría el acueducto, ya con las dos líneas, nos va a brindar mil 500 litros por segundo”, señaló.
Con ambas líneas, el sistema podría aportar alrededor de mil 500 litros por segundo, lo que representaría una mejora sustancial frente a los 900 litros por segundo que actualmente aporta la infraestructura existente.
Aun así, quedarían alrededor de 200 litros por segundo por cubrir para alcanzar la demanda estimada de mil 700 litros por segundo, por lo que también será necesario mantener el aprovechamiento de otras fuentes.
Mientras llega esa solución, la COMAPA pidió a los victorenses reducir su consumo, evitar fugas y no desperdiciar agua, debido a que actualmente cada litro disponible debe distribuirse entre una demanda que supera la capacidad de las fuentes de abastecimiento.




