Por. Antonio H. Mandujano
TAMAULIPAS, MÉXICO.- La población de perros y gatos que deambulan por las calles de Tamaulipas continúa creciendo y, aunque no existe un censo oficial que permita determinar cuántos animales se encuentran actualmente en situación de calle, los reportes diarios que reciben los rescatistas dan una idea de la dimensión del problema.
Y como ejemplo, tan solo en la capital del Estado, al año podrían estarse reportando desde los mil 800 a los 2 mil 400 animales en situación de calle con algún tipo de problema de salud o social.
Mía Fresy, animalista victorense y creadora del refugio de animales “Santa Rosa de Lima”, reveló a Expreso que mensualmente reciben reportes relacionados con entre 150 y 200 animales, principalmente perros en situación de calle, abandonados, maltratados o que permanecen sin supervisión en diferentes sectores de la capital.
Pero el problema se vuelve todavía mayor porque una denuncia no necesariamente corresponde a un solo animal.
“Al mes me están reportando entre 150 y 200 animales, porque los reportes no solamente reportan un solo perro, reportan manadas de perros”, explicó.
De acuerdo con la animalista, esas manadas pueden estar integradas por entre cinco y hasta 15 perros, principalmente en sectores periféricos de la ciudad.
EL PROBLEMA YA SE VE EN LAS CALLES
Fresy señaló que una de las principales señales del crecimiento de esta problemática es que han comenzado a detectarse manadas en sectores donde anteriormente no existían.
“Sí ha ido en aumento. Yo creo que sí tenemos reportadas, por ejemplo, manadas en algunos sectores donde antes no había”, señaló.
La problemática se refleja en el dato que brindó solo durante este día, al recibir tres reportes: uno relacionado con siete perros, otro con dos y uno más con otra pequeña especie.
Y aunque los reportes que llegan a los rescatistas pueden provenir de diferentes sectores y situaciones, el número refleja una presión constante sobre las asociaciones civiles que intentan atender, rescatar, esterilizar o canalizar a los animales.
NO TODOS SON CALLEJEROS: MUCHOS TIENEN DUEÑO
Uno de los puntos que más preocupa a los animalistas es que una parte importante del problema no comienza con el abandono directo, sino con la falta de responsabilidad de los propietarios.
Perros que tienen dueño son dejados salir solos de sus viviendas, sin esterilización y sin ningún control, por lo que terminan reproduciéndose con animales que ya se encuentran en la calle.
“Son perros que tienen dueño, pero los dejan salir a la calle y se andan reproduciendo sin control”, explicó Fresy.
El resultado es una cadena que se repite: un perro sin esterilizar sale de casa, se reproduce, nacen camadas y algunos de esos animales terminan abandonados o reproduciéndose nuevamente.
Así, el número de animales aumenta mucho más rápido de lo que pueden atender las asociaciones y los programas de control.
UNA BOMBA DE TIEMPO EN LAS ZONAS PERIFÉRICAS
La problemática se concentra especialmente en la periferia de Ciudad Victoria, donde los grupos de rescate han identificado numerosas manadas.
Pero el riesgo no se limita a la presencia de animales en las calles.
Un perro que permanece sin supervisión puede provocar accidentes de tránsito, atacar a otros animales, generar conflictos entre vecinos o reaccionar de manera agresiva ante una persona.
Además, las mordeduras representan un problema de salud pública por el riesgo de lesiones y la necesidad de determinar si el animal requiere observación y si la persona agredida necesita atención preventiva contra la rabia.
La propia Secretaría de Salud de Tamaulipas reportó que durante 2025 se registraron 3 mil 228 personas agredidas por animales, además de alrededor de 203 mil vacunas antirrábicas aplicadas a perros y gatos.
Esto no significa que los animales en situación de calle sean, por sí mismos, agresivos, pero una población sin control y sin vigilancia aumenta las posibilidades de conflictos, mordeduras y accidentes, particularmente cuando se forman jaurías.
ESTERILIZAR, LA PRINCIPAL FORMA DE FRENAR EL CRECIMIENTO
Ante este escenario, una de las herramientas más importantes es la esterilización.
En Ciudad Victoria existen programas municipales que ofrecen procedimientos a bajo costo a través de veterinarias, además de campañas y jornadas especiales.
Fresy explicó que las llamadas “tandas” de esterilización se realizan aproximadamente cada mes y medio o dos meses, con alrededor de 15 espacios por jornada.
El problema es que, según la experiencia de los rescatistas, quienes más aprovechan estos espacios suelen ser precisamente las personas dedicadas al rescate de animales.
Las campañas permanentes también han permitido que propietarios puedan acceder a servicios veterinarios a precios accesibles.
“Cuando te cuesta acudes”, explicó Fresy, al señalar que anteriormente se intentó realizar una campaña completamente gratuita en un ejido, pero de 80 animales registrados solamente acudieron dos propietarios, por lo que los propios rescatistas tuvieron que acudir casa por casa para recoger a los animales.
LOS RESCATISTAS ESTÁN ABSORBIENDO PARTE DEL PROBLEMA
La participación de las asociaciones y rescatistas se ha vuelto fundamental, pues Fresy puso como ejemplo el trabajo de Rosabedón Jaramillo, quien ha llegado a llevar hasta 50 perros en un solo mes a esterilizar, principalmente animales que viven en la calle o cuyos propietarios no quieren hacerse cargo del procedimiento.
La mayoría de estos casos, explicó, son hembras, debido a que esterilizarlas evita que continúen reproduciéndose y generando nuevas camadas.
Sin embargo, los rescatistas advierten que ninguna asociación puede resolver por sí sola un problema que comienza dentro de los propios hogares.
HAY VACUNACIÓN Y ATENCIÓN VETERINARIA
Pero la estrategia no se limita a las esterilizaciones, pues también existen campañas de vacunación antirrábica coordinadas con la Secretaría de Salud, además de servicios veterinarios y productos a bajo costo para propietarios.
Para 2026, Tamaulipas estableció una meta de 345 mil dosis antirrábicas para perros y gatos, mientras que la Secretaría de Salud informó posteriormente sobre la distribución de más de 300 mil dosis gratuitas en los diferentes distritos sanitarios.
En el caso de adultos mayores, también se cuenta con atención veterinaria gratuita y apoyo para trasladar los servicios hasta el domicilio cuando la persona no puede llevar a su mascota.
EL ANTIRRÁBICO YA NO RECOGE PERROS DE LA CALLE
Otro cambio importante es que actualmente ya no existe el antiguo esquema mediante el cual se recogían indiscriminadamente perros que deambulaban por la vía pública.
Fresy explicó que desde hace varios años las autoridades ya no realizan esos operativos de captura de animales simplemente por encontrarse en la calle.
La intervención se concentra principalmente en perros agresores, particularmente cuando existe una denuncia por mordedura.
Cuando un animal agrede a una persona, puede ser llevado a observación para determinar las acciones correspondientes.
Si tiene propietario, éste puede ser responsabilizado por los daños ocasionados y por los gastos médicos derivados de la agresión.
EL GRAN PENDIENTE: CAMBIAR LA CULTURA
Para los animalistas, el mayor problema no es únicamente la falta de infraestructura, sino la falta de una cultura de responsabilidad entre los propietarios.
“Lo que hace falta que haga el gobierno, que haga más campañas de concientización en medios de comunicación”, pidió Fresy.
La animalista consideró necesario que las campañas lleguen especialmente a los adultos y expliquen la importancia de vacunar, esterilizar, desparasitar y mantener bajo control a perros y gatos.
Porque mientras continúen existiendo mascotas que salen libremente a la calle sin esterilización, el problema seguirá reproduciéndose.
UN PROBLEMA DE TODOS
Los 150 a 200 animales reportados mensualmente por los grupos de rescate no representan un censo de perros y gatos callejeros en Ciudad Victoria, pero sí constituyen un indicador de la magnitud de la problemática que enfrentan las asociaciones.
Cada reporte puede representar uno, dos o una manada completa.
Y detrás de cada camada que llega a las calles existe, en muchos casos, una mascota que alguna vez tuvo dueño.
El reto, advierten los animalistas, no consiste solamente en recoger animales de la vía pública, sino en evitar que lleguen a ella.
Esterilización, vacunación, supervisión y, sobre todo, tenencia responsable son las herramientas para impedir que las calles de Ciudad Victoria continúen convirtiéndose en el destino de animales que, sin control, pueden terminar representando no solamente un problema de bienestar animal, sino también un riesgo sanitario, de tránsito y de seguridad para la propia sociedad.




