Por Raúl López García
Expreso
TAMAULIPAS.- Cuadernos, lápices y colores quedaron lejos de ser los únicos artículos que algunas familias deberán adquirir para el nuevo ciclo escolar. Entre las listas de útiles entregadas en escuelas y jardines de niños de Ciudad Victoria aparecen solicitudes de cloro, insecticida, aromatizantes, productos desinfectantes, cientos de hojas y materiales que han comenzado a generar cuestionamientos entre padres de familia.
Expreso tuvo acceso a diversas listas correspondientes al ciclo escolar 2026-2027, en las que las peticiones van desde los materiales tradicionales para el trabajo en el aula hasta productos de limpieza, decoración, papelería en grandes cantidades e incluso artículos poco habituales dentro de una lista escolar.
Uno de los casos que más llama la atención solicita a cada alumno un paquete de 500 hojas blancas tamaño carta, además de foami, marcadores para pizarrón, silicón líquido, una carpeta y rollos de papel higiénico. En otra lista para tercer grado se piden, entre otros materiales, 100 hojas de opalina, 20 hojas de papel fotográfico adhesivo, 20 hojas para enmicar y paquetes con hasta 100 bolsas de plástico o celofán.
La carga también incluye productos que normalmente se relacionan con el mantenimiento y aseo de los planteles. Las listas revisadas contemplan Pinol, Fabuloso, cloro, Lysol, aromatizantes, jabón para manos, gel antibacterial, papel sanitario, toallitas húmedas y bolsas para basura, lo que abre la interrogante entre las familias sobre qué parte de estos insumos corresponde al uso individual de los estudiantes y cuál podría destinarse a necesidades colectivas del salón.
En un caso, incluso, la lista de materiales para preescolar solicita insecticida para los niños y repelente para mosquitos para las niñas, además de otros artículos distintos según el sexo del alumno. En otra relación, materiales como papel, pegamento y cintas también aparecen divididos entre niños y niñas.
La diferencia por género no es el único elemento que incrementa la factura del regreso a clases. Algunas listas establecen marcas específicas, como Norma, Pritt, Crayola y Play-Doh, mientras que otras precisan características particulares de los productos, desde el tamaño y número de hojas hasta colores determinados, tipos de cuadernos y materiales especializados.
También aparecen solicitudes que se salen de la lista escolar convencional: una memoria USB de 64 gigabytes, una flauta dulce de marca específica, juegos de mesa, rompecabezas, tabletas de juguete, tazas medidoras, lupas, agujas de plástico y diversos materiales para actividades manuales.
El gasto final puede variar considerablemente según el grado escolar, las marcas solicitadas y la cantidad de materiales que deben comprarse. Mientras una lista básica de útiles puede representar varios cientos de pesos, aquellas que acumulan cuadernos, papelería, productos de aseo y materiales especiales pueden superar con facilidad el millar de pesos por alumno.
El problema adquiere mayor dimensión para las familias que tienen dos o más hijos en edad escolar. A los útiles se suman uniformes, calzado, mochilas, transporte y otros gastos propios del regreso a clases, por lo que cada artículo adicional solicitado representa una presión mayor para el presupuesto familiar.
Las listas recopiladas muestran que el debate ya no gira solamente en torno a cuánto cuesta comprar lápices y cuadernos, sino sobre qué materiales deben ser responsabilidad de los padres y cuáles corresponden a las necesidades colectivas del salón o del propio plantel.
Ante esta situación, será importante conocer la postura de la Secretaría de Educación de Tamaulipas sobre los criterios que deben seguir las escuelas para elaborar sus listas de útiles, así como si pueden solicitar productos de limpieza, marcas específicas y grandes cantidades de materiales a los padres de familia, especialmente cuando el costo del regreso a clases representa una de las mayores cargas económicas del año para miles de hogares victorenses.




