Por. Antonio H. Mandujano
TAMAULIPAS, MÉXICO.- El cambio de estación en el calendario meteorológico no significará el fin inmediato del calor en Tamaulipas, pues las condiciones cálidas continuarán durante los primeros días de septiembre y podrían extenderse, al menos, hasta la primera mitad del mes.
Y es que este martes 1 de septiembre comenzará el otoño meteorológico, periodo que comprende septiembre, octubre y noviembre, aunque climatológicamente las temperaturas no cambian de manera repentina por el simple inicio de la nueva estación.
De hecho, los pronósticos de mediano y largo plazo apuntan a que el calor continuará presente durante los primeros días de septiembre, mientras que posteriormente comenzará una transición gradual hacia condiciones más frescas.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene perspectivas climáticas de temperatura y precipitación que permiten anticipar tendencias mensuales, aunque advierte que estos escenarios pueden modificarse por fenómenos de corta duración, por lo que los pronósticos deben actualizarse conforme se acerquen las fechas.
PRIMER FRENTE FRÍO, PERO SIN UN GOLPE DE FRÍO
Para Tamaulipas, uno de los cambios más importantes comenzará a observarse conforme avance septiembre, cuando los primeros sistemas frontales empiecen a acercarse al noreste de México.
Sin embargo, el primer frente frío no necesariamente significará que llegará de inmediato el frío intenso.
En esta primera etapa, un frente puede presentarse de manera prácticamente imperceptible en cuanto al descenso térmico, pero generar un cambio en la circulación atmosférica, favorecer mayor nubosidad, lluvias y tormentas, además de algunos vientos.
El propio SMN explica que un frente frío separa una masa de aire frío y seco de otra de aire cálido y, cuando existe suficiente humedad, puede provocar nubosidad, tormentas eléctricas y precipitaciones.
Para Tamaulipas esto resulta particularmente importante, debido a que los sistemas frontales que ingresan por el noreste pueden interactuar con la humedad proveniente del Golfo de México, favoreciendo lluvias.
EL OTOÑO NO SIGNIFICA QUE SE ACABE EL CALOR
El pronóstico actual tampoco apunta a un cambio brusco del ambiente desde el 1 de septiembre.
El SMN reportó este 28 de agosto que todavía prevalecen condiciones de calor en distintas regiones del país y mantiene bajo vigilancia fenómenos tropicales que pueden modificar temporalmente las condiciones meteorológicas.
Por ello, en Tamaulipas septiembre todavía tendrá características de transición: días calurosos, humedad, tormentas y, posteriormente, incursiones de aire más fresco.
La llegada de los primeros frentes tampoco eliminará el calor de manera definitiva, pues durante septiembre todavía pueden registrarse temperaturas elevadas antes de que los sistemas frontales comiencen a ganar fuerza y frecuencia.
¿Y QUÉ VIENE PARA EL OTOÑO E INVIERNO?
El panorama climático de este año presenta un ingrediente que podría ser determinante: El Niño.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) informó en su actualización del 13 de agosto que El Niño se está fortaleciendo y existe más de 90 por ciento de probabilidad de que alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno 2026-2027.
Incluso, para el trimestre octubre-diciembre existe un 69 por ciento de probabilidad de que alcance una intensidad considerada histórica, de acuerdo con el Centro de Predicción Climática de NOAA.
El fenómeno podría mantenerse hasta la primavera de 2027.
¿Y qué significa esto para Tamaulipas?, pues los estudios climáticos señalan que durante episodios de El Niño las lluvias de invierno tienden a incrementarse en el norte y noreste de México, región en la que se encuentra Tamaulipas, mientras que los inviernos pueden resultar más fríos que en condiciones normales.
Esto no significa que todo el invierno será frío o lluvioso ni que cada frente provocará precipitaciones importantes, pero sí plantea un escenario en el que los sistemas frontales y los llamados “Nortes” podrían cobrar mayor relevancia conforme avance la temporada.
POSIBLE CAMBIO EN EL PATRÓN DE LLUVIAS
El comportamiento de El Niño también podría modificar el régimen de precipitaciones.
La UNAM ha señalado que, bajo este fenómeno, los veranos suelen ser más cálidos y secos, mientras que durante el invierno la precipitación tiende a concentrarse más en el norte de México.
Un estudio climatológico que analiza específicamente a Tamaulipas encontró que la variabilidad de las lluvias del estado está relacionada con fenómenos oceánicos como El Niño-Oscilación del Sur, aunque sus efectos cambian dependiendo de la región y del periodo del año.
Por ello, la segunda mitad del año podría presentar una marcada transición: calor todavía dominante en los primeros días de septiembre, ingreso gradual de frentes fríos, lluvias asociadas a estos sistemas y, posteriormente, un invierno potencialmente más activo en el norte y noreste del país.
UN OTOÑO DE TRANSICIÓN
Así, el mensaje para Tamaulipas es claro: el otoño meteorológico comenzará el martes, pero el verano todavía tendrá fuerza durante buena parte de septiembre.
Será hasta después de la primera mitad del mes cuando los primeros sistemas frontales comiencen a ganar protagonismo y puedan traer las primeras señales de cambio, inicialmente más relacionadas con lluvias, nubosidad y refrescamiento que con temperaturas verdaderamente frías.
Y aunque todavía es demasiado pronto para determinar cuántos frentes afectarán directamente a Tamaulipas o cuáles serán los más intensos, el escenario climático para el otoño-invierno 2026-2027 luce particularmente interesante por el fortalecimiento de El Niño, fenómeno que podría favorecer una temporada invernal con más incursiones frontales, lluvias invernales y descensos de temperatura en el norte del país.




