Por Raúl López García
TAMAULIPAS, MÉXICO.- Tamaulipas se ubicó entre las entidades del país con las tasas más bajas de defunciones fetales durante 2025, de acuerdo con las estadísticas publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en un año en el que México acumuló 20 mil 741 casos.
El indicador coloca a Tamaulipas en un rango de 25 a 50 defunciones fetales por cada 100 mil mujeres de 15 a 49 años, por debajo de las entidades que registraron las tasas más elevadas a nivel nacional.
El contraste es marcado: San Luis Potosí encabezó el listado nacional, con una tasa de 81.3 defunciones por cada 100 mil mujeres de 15 a 49 años. En el conjunto del país, la tasa alcanzó 58.9 casos por cada 100 mil mujeres dentro de ese grupo de edad.
Para integrar las estadísticas de 2025, el INEGI consideró tanto la información obtenida mediante su mecanismo tradicional de captación como registros adicionales proporcionados por la Secretaría de Salud. Al utilizar únicamente la captación tradicional, la tasa nacional se ubicó en 44 defunciones fetales por cada 100 mil mujeres.
Las cifras también muestran que la mayoría de estas pérdidas ocurrió antes del nacimiento. El 80.5 por ciento de las defunciones fetales se registró antes del parto, mientras que el 18.3 por ciento ocurrió durante el parto y en el 1.2 por ciento no fue posible determinar el momento de la defunción.
En cuanto a las causas, los factores maternos y las complicaciones relacionadas con el embarazo, el trabajo de parto y el parto concentraron 45.6 por ciento de las defunciones fetales. Los trastornos perinatales representaron otro 24.8 por ciento de los casos registrados.
Aunque Tamaulipas se encuentra entre las entidades con menores tasas, las cifras nacionales dimensionan la magnitud del problema: durante 2025 se contabilizaron más de 20 mil defunciones fetales en México, lo que mantiene bajo la lupa las condiciones de atención durante el embarazo, el parto y el periodo perinatal.
El comportamiento estadístico coloca a Tamaulipas en una posición favorable frente a otras entidades, pero también deja abierta la necesidad de mantener la vigilancia sobre los factores maternos y perinatales que pueden derivar en la pérdida del producto antes o durante el nacimiento.




