Antonio H Mandujano
Expreso-La Razón
TAMAULIPAS, MÉXICO.- Tamaulipas produce mucho, pero depende de otros estados para comer
El estado es potencia agropecuaria y líder nacional en sorgo, pero depende de otras entidades para abastecer alimentos básicos como maíz, frijol, arroz, huevo, leche y pollo.
Tamaulipas es una potencia agropecuaria, pero no es autosuficiente en alimentos básicos. Mientras el campo estatal genera millones de toneladas de productos agrícolas y pecuarios, una parte importante de los alimentos que consumen sus aproximadamente 3.6 millones de habitantes llega de otras entidades del país.
Los datos disponibles del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), la SADER y el Gobierno de Tamaulipas muestran una marcada diferencia entre la capacidad productiva del estado y su capacidad para abastecer el consumo local.
En 2024, Tamaulipas produjo alrededor de 7.28 millones de toneladas de productos agrícolas, sobre una superficie sembrada cercana a 1.24 millones de hectáreas, volumen equivalente a aproximadamente 2.7 por ciento de la producción agrícola nacional.
Pero producir millones de toneladas no significa necesariamente generar los alimentos que consume la población. Una parte importante de la producción tamaulipeca corresponde a cultivos destinados a la industria, al comercio nacional o a la alimentación animal.
SORGO, EL GRAN EJEMPLO
El sorgo representa la principal muestra de esta situación. En 2025, Tamaulipas produjo 1 millón 912 mil 875 toneladas de sorgo grano, con lo que mantuvo el primer lugar nacional.
El cultivo tiene principalmente un destino forrajero y funciona como materia prima para la alimentación del ganado. Una parte importante de la producción sale del estado para incorporarse a cadenas pecuarias nacionales.
Así, Tamaulipas tiene un papel fundamental como proveedor de insumos para la producción de carne y otros alimentos, pero eso no significa que tenga la misma capacidad para producir los alimentos que llegan directamente a la mesa de sus habitantes.
La situación se ha complicado en los últimos ciclos por la sequía, la falta de agua para riego y la baja rentabilidad. En algunas regiones se han registrado importantes disminuciones en la producción.
MAÍZ, FRIJOL Y ARROZ, CON PRODUCCIÓN INSUFICIENTE
El maíz representa uno de los principales puntos débiles. Tamaulipas genera alrededor de 276 mil toneladas de maíz grano, una cantidad insuficiente para cubrir las necesidades de la población, la ganadería y la industria.
El abasto se complementa con producción procedente de entidades como Sinaloa, Jalisco, Guanajuato y Chihuahua, además de las importaciones que realiza México.
La situación es todavía más marcada en el frijol. Durante el ciclo primavera-verano de 2024, Tamaulipas produjo apenas 2 mil 400 toneladas, por lo que una parte importante del consumo debe cubrirse con producción de Zacatecas, Durango, Chihuahua y Sinaloa.
En arroz, el estado mantiene una posición relevante y ocupa alrededor del séptimo lugar nacional; sin embargo, su producción ronda apenas entre 12 mil y 13 mil toneladas, concentrada principalmente en zonas como El Mante y González.
La superficie disponible y las restricciones de agua limitan la posibilidad de ampliar significativamente este cultivo.
DEPENDENCIA TAMBIÉN EN HUEVO, LECHE Y POLLO
La brecha se hace más evidente en algunos productos pecuarios.
En 2024, Tamaulipas produjo apenas mil 177 toneladas de huevo para plato, una cantidad pequeña frente al consumo potencial de la población.
En leche bovina, la producción fue de aproximadamente 22 millones de litros, mientras que la carne de ave apenas alcanzó unas 440 toneladas.
En carne de cerdo se produjeron alrededor de 10 mil 600 toneladas, volumen superior al de pollo, pero todavía insuficiente para cubrir la demanda potencial.
El mercado estatal requiere complementar estos productos con mercancías procedentes de grandes entidades productoras, principalmente Jalisco, Veracruz, Coahuila, Durango y Guanajuato.
DONDE SÍ TIENE FORTALEZA
No todo es dependencia. Tamaulipas mantiene una importante capacidad en productos agrícolas y pecuarios.
La producción de carne bovina alcanzó alrededor de 47 mil 900 toneladas en 2024, además de una fuerte actividad ganadera y participación en el mercado nacional mediante la producción y exportación de becerros.
El estado también mantiene posiciones relevantes en sorgo, caña de azúcar, cítricos, soya y diversas hortalizas.
La cuestión, por tanto, no es que Tamaulipas carezca de capacidad productiva, sino qué produce, cuánto produce y qué proporción de esa producción permanece en el estado para abastecer a su población.
AGUA, COSTOS Y RENTABILIDAD
La dependencia alimentaria se ha mantenido durante los últimos años y algunos factores han profundizado el problema.
El Censo Agropecuario 2022 del INEGI identifica entre los principales obstáculos para los productores los altos costos de insumos y servicios, factores climáticos, problemas biológicos, pérdida de fertilidad del suelo, inseguridad y envejecimiento de los productores.
A ESTOS FACTORES SE SUMA EL AGUA.
Las sequías recurrentes y la menor disponibilidad en presas y sistemas de riego, particularmente en el norte de Tamaulipas, han obligado a reducir superficies sembradas o modificar ciclos agrícolas.
La rentabilidad también pesa. Cuando producir maíz, frijol u otros granos básicos deja menores márgenes económicos, los productores tienen menos incentivos para mantener o ampliar esas superficies.
En el sector pecuario, Tamaulipas tampoco ha desarrollado una infraestructura de producción de huevo, pollo y leche proporcional al tamaño de su mercado.
UNA DEPENDENCIA DIFÍCIL DE MEDIR
Actualmente no existe una balanza oficial que permita determinar con precisión qué porcentaje de todos los alimentos consumidos en Tamaulipas proviene de otras entidades.
Por ello, la dependencia debe estimarse mediante la comparación entre la producción estatal, el consumo per cápita y el tamaño de la población.
Para establecer exactamente cuánto llega de cada estado sería necesario contar con información detallada sobre movilización, comercialización y distribución.
Lo que sí permite observar la información disponible es una clara contradicción.
Tamaulipas es uno de los grandes productores agropecuarios de México, pero depende de otras entidades para cubrir una parte importante de los alimentos básicos que consume su población.
Entre los productos donde existe una mayor dependencia se encuentran maíz, frijol, arroz, huevo, leche, pollo y carne de cerdo.
En contraste, sus principales fortalezas están en sorgo, carne bovina, cítricos, caña de azúcar y soya.
Reducir esta brecha requeriría algo más que incrementar la producción. Sería necesario diversificar cultivos, garantizar agua, mejorar la rentabilidad de los granos básicos y fortalecer la infraestructura para producir leche, huevo, pollo y cerdo.
El reto para Tamaulipas es convertir parte de su enorme capacidad agropecuaria en una mayor capacidad de abastecimiento interno.
Porque la paradoja permanece: el estado produce millones de toneladas de productos del campo, pero buena parte de los alimentos que diariamente llegan a la mesa de los tamaulipecos tiene que recorrer cientos de kilómetros antes de llegar a los anaqueles.




