Por Raúl López García
EXPRESO-LA RAZON
CIUDAD VICTORIA, TAM.- Tamaulipas enfrenta una oleada de enfermedades diarreicas con alrededor de 3 mil a 3 mil 200 casos cada semana y un acumulado de 113 mil en el año, cifra que además representa un incremento de 2 por ciento respecto al mismo periodo de 2025.
La directora general de Epidemiología en Tamaulipas, Dra. Julita Portilla Sosa, aclaró que el aumento todavía no configura un brote estatal, pero reconoció que las enfermedades diarreicas agudas mantienen una alta incidencia durante la temporada de calor.
El problema coloca a este padecimiento como la segunda causa más frecuente de enfermedad en Tamaulipas, solamente detrás de las infecciones respiratorias agudas, mientras las altas temperaturas favorecen la rápida descomposición de los alimentos.
Victoria y Tampico concentran la mayor cantidad de casos en la entidad.
De acuerdo con Epidemiología, cada uno representa alrededor de una cuarta parte del acumulado estatal, con aproximadamente 26 mil casos por distrito.
Pero el impacto no es igual para toda la población: los menores de cinco años son quienes presentan la tasa de incidencia más elevada y, por tanto, constituyen el grupo con mayor vulnerabilidad ante las enfermedades diarreicas.
Portilla Sosa explicó que las investigaciones realizadas por las autoridades cuando se presentan brotes no apuntan a una sola causa.
En muchos casos, los afectados tienen como antecedente el consumo de alimentos preparados dentro de sus propias viviendas.
El riesgo aumenta con productos como ensaladas, cilantro, aderezos y salsas, que pueden contaminarse si no son manipulados correctamente o permanecen durante varias horas a temperaturas que favorecen la reproducción de bacterias.
El calor también puede convertir en un riesgo alimentos que aparentemente todavía se encuentran en buenas condiciones, pero que ya permanecieron demasiado tiempo fuera de refrigeración.
“Nos podemos comer un alimento que ya está en vías de descomposición. A lo mejor no lo percibimos mal, pero ya tuvo horas ahí fuera y ya se reprodujeron algunas bacterias”, advirtió la especialista.
El agua almacenada en los hogares representa otro punto de riesgo cuando los recipientes permanecen descubiertos o no se mantienen condiciones adecuadas de higiene, ya que puede contaminarse y convertirse en una fuente de infección.
Aunque Coepris mantiene vigilancia sobre el abastecimiento de agua, restaurantes y establecimientos donde se preparan alimentos, Epidemiología advierte que una parte importante de los riesgos puede originarse en el propio hogar.
La tendencia, sin embargo, comienza a cambiar. La curva epidemiológica de las enfermedades diarreicas ya muestra un descenso semana tras semana y la expectativa de Salud es que los casos continúen disminuyendo conforme avance octubre y termine la temporada de calor.




