DANIEL VÁZQUEZ
EXPRESO
CIUDAD VICTORIA, TAM.- Correcaminos dejó escapar dos puntos ante Cancún en un partido que tenía a su favor en los últimos minutos. El conjunto universitario mostró capacidad para reaccionar y darle la vuelta al marcador, pero volvió a evidenciar una asignatura pendiente: el oficio para cerrar los encuentros cuando la ventaja está de su lado.
El primer gol de las Iguanas llegó tras una acción en la que Christopher Trejo aprovechó la salida de Reséndez para clarearlo. Fue un error puntual que permitió a Cancún tomar ventaja demasiado pronto y obligó al cuadro azulnaranja a remar contra corriente.
Correcaminos reaccionó con personalidad y consiguió el empate antes del descanso. En la segunda parte, el equipo de Gabriel Pereyra encontró mejores espacios y tomó la ventaja con la gran definición de Duván Mina. Con el 2-1, parecía tener el escenario ideal para administrar el resultado y quedarse con los tres puntos.
Sin embargo, en los minutos finales faltó tranquilidad, concentración y oficio. Correcaminos tuvo oportunidades para sentenciar el encuentro, pero no lo hizo y permitió que Cancún mantuviera vida hasta encontrar una última oportunidad.
El empate de José Rodríguez, al minuto 90, volvió a exhibir un error puntual de la zaga. El atacante ganó la marca en los linderos del área y tuvo el espacio suficiente para sacar el disparo que terminó con las aspiraciones locales de quedarse con la victoria.
Más allá del mérito de Cancún para no rendirse, Correcaminos debe revisar sus propios errores. Recibir dos goles a partir de acciones que pudieron evitarse terminó por costarle dos puntos en un encuentro que estuvo cerca de ganar.
La reacción y la capacidad ofensiva son aspectos positivos, pero un equipo que aspira a pelear en la parte alta necesita mayor solidez en momentos determinantes. Ante Cancún, Correcaminos tuvo la ventaja en sus manos y no supo protegerla.
El resultado deja al conjunto universitario con 12 puntos después de ocho jornadas, pero también con una advertencia clara de cara a la recta del torneo: los partidos no sólo se ganan con buen futbol, también con concentración, orden y capacidad para cerrar los resultados.




