Por Raúl López García
Expreso
Tamaulipas.- Después de semanas de crisis, falta de recursos y servicio limitado, las sirenas de la Cruz Roja volvieron a escucharse ayer en Ciudad Victoria. Sus ambulancias reaparecieron en las calles durante el Desfile de Independencia, marcando el reinicio de la atención de emergencias de la institución.
El regreso de las unidades representa un respiro para la población, luego de que la Cruz Roja Victoria enfrentara una de sus etapas más complicadas por la falta de recursos para mantener ambulancias, combustible, mantenimiento y operación.
Las unidades que ayer desfilaron no sólo formaron parte del contingente patrio. También simbolizaron la recuperación de un servicio indispensable para atender accidentes, emergencias médicas y llamados de auxilio en la capital tamaulipeca.
La crisis había obligado a la institución a reducir su capacidad de respuesta, mientras voluntarios y personal operativo buscaban mantener funcionando una institución que depende en buena medida de las aportaciones de la sociedad.
“Estamos de vuelta”, fue el mensaje lanzado por la Cruz Roja Victoria al confirmar la reincorporación de sus ambulancias, después de una etapa en la que mantenerlas en circulación se convirtió en uno de los principales retos de la institución.
Detrás del regreso están las aportaciones de ciudadanos, el trabajo de voluntarios, personal operativo y las gestiones del Consejo Directivo, encabezado por Francisco Arellano Conde, para recuperar la capacidad de atención.
Pero el problema financiero no desapareció con el regreso de las ambulancias. La operación cotidiana requiere recursos para combustible, mantenimiento, refacciones, equipo médico y los gastos necesarios para mantener las unidades disponibles.
Por eso, aunque ayer las sirenas volvieron a sonar, la Cruz Roja Victoria todavía enfrenta el reto de garantizar que puedan seguir haciéndolo cuando una emergencia llame a sus puertas.
El desfile dejó así una imagen que va más allá de la celebración de Independencia: las ambulancias están nuevamente en las calles, pero mantenerlas ahí dependerá del respaldo que la sociedad pueda brindar a la institución.




