Por Raúl López García
Expreso
Tamaulipas.- Los apagones y fallas en el suministro eléctrico que padecen familias y negocios de Victoria tienen detrás un problema mucho mayor: la red de la zona centro arrastra un rezago de más de una década y requiere una inversión superior a los 4 mil millones de pesos solamente para sustituir transformadores en el corto plazo.
La cifra, que incluye a Victoria, Casas y Jiménez, exhibe la dimensión del desafío para garantizar un servicio confiable en una región donde la demanda continúa creciendo.
Mientras los usuarios enfrentan interrupciones y variaciones en el suministro, los más de 2 mil 800 millones de pesos programados hasta 2028 para recalibrar circuitos y cambiar transformadores todavía no alcanzan para cubrir las necesidades detectadas.
“Estos más de 2 mil 800 millones de pesos que se destinaron de aquí al 2028 para la recalibración y cambio de transformadores aún siguen siendo insuficientes”, reconoció Walter Julián Ángel Jiménez, secretario de Desarrollo Energético de Tamaulipas.
El monto representa más del doble de los mil 250 millones de pesos que inicialmente se habían conseguido para estas acciones; sin embargo, el propio secretario señaló que la magnitud del problema obliga a mantener la gestión de mayores recursos ante la Federación y la Comisión Federal de Electricidad.
“Yo diría que la necesidad de cambio de transformadores para toda la zona central, que incluye Victoria, municipio de Casas, Jiménez, sería un poquito superior en el corto plazo, o sea, para un programa emergente, a los 4 mil millones de pesos”, precisó.
El problema, dijo, no surgió recientemente, pues existe un atraso importante en la actualización de la red debido a decisiones de infraestructura que no se tomaron oportunamente hace 10 o 12 años. Advirtió que la modernización tampoco puede resolverse de inmediato: una línea de transmisión puede tardar hasta 10 años en concretarse y una subestación entre dos y cinco años.
La intervención requiere recalibrar circuitos, sustituir transformadores y revisar las instalaciones de baja, media y alta tensión para determinar con precisión dónde están los puntos más vulnerables del sistema eléctrico.
Ángel Jiménez advirtió además que la capacidad disponible no siempre refleja las condiciones reales de la red, por lo que se requiere trabajo de campo para detectar problemas que no aparecen en los sistemas de la CFE, entre ellos conexiones irregulares y afectaciones asociadas al crecimiento de la demanda.
“Hay que ir a campo, revisar y corroborar”, sostuvo el funcionario, al señalar que Victoria todavía cuenta con capacidad para crecer, pero enfrenta una necesidad incremental de infraestructura conforme aumenta el número de usuarios y se desarrollan nuevas zonas habitacionales.
Uno de los proyectos que ya se encuentra en marcha es una nueva subestación eléctrica en un polígono cercano a CEMEX, cuya construcción ya inició y que se prevé concluya en 2027. La obra busca mejorar la confiabilidad del suministro en esa zona de la capital.
El crecimiento urbano también está modificando las necesidades de infraestructura, particularmente hacia las áreas donde se desarrollan nuevos conjuntos habitacionales y el proyecto de Casas del Bienestar, por lo que el funcionario advirtió que será necesario incrementar la capacidad eléctrica en esos sectores.
Mientras tanto, la Secretaría de Desarrollo Energético reporta más de 420 quejas de suministro básico en Tamaulipas, frente a las 354 que tenía contabilizadas inicialmente.
Los reportes fueron clasificados para evitar contabilizar interrupciones repetitivas y son utilizados para fortalecer el diagnóstico y canalizar los casos ante la CFE.
Aunque el Gobierno estatal no tiene facultades para intervenir directamente en el mantenimiento de la red federal, Ángel Jiménez sostuvo que no puede limitarse a canalizar las inconformidades, por lo que continuará participando en la identificación de necesidades y gestión de recursos para atender los puntos donde la infraestructura eléctrica requiere una intervención urgente.




