10 octubre, 2026

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Quieren frenar suicidio desde aulas

Eliana Margarita Guevara Peña, jefa del Departamento de Salud Mental y Prevención de Adicciones de la Secretaría de Salud, explicó que especialistas de Salud, IMSS-Bienestar e ISSSTE acudirán a los planteles para realizar actividades prácticas con adolescentes y jóvenes
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Por Raúl López García

REYNOSA, TAMAULIPAS.- Antes de que un adolescente llegue a una crisis, la escuela busca convertirse en el primer lugar donde alguien pueda detectar que algo no está bien. Esa es la apuesta de Tamaulipas frente al reto de la salud mental entre estudiantes, con brigadas que comenzarán el 23 de septiembre en Reynosa.

Eliana Margarita Guevara Peña, jefa del Departamento de Salud Mental y Prevención de Adicciones de la Secretaría de Salud, explicó que especialistas de Salud, IMSS-Bienestar e ISSSTE acudirán a los planteles para realizar actividades prácticas con adolescentes y jóvenes, mientras los maestros continuarán trabajando los contenidos de educación emocional en las aulas.

La estrategia adquiere relevancia ante el panorama que enfrenta Tamaulipas. En lo que va de 2026 se han registrado 96 suicidios en el estado, de acuerdo con información de la Secretaría de Salud, aunque la cifra corresponde a toda la población y no exclusivamente a jóvenes. Reynosa concentra el mayor número de casos, seguida por Ciudad Victoria y la zona Tampico-Madero-Altamira.

El reto no solamente está en detectar una señal de alarma, sino en contar con capacidad para atenderla. La Secretaría de Educación ha reconocido que no existe posibilidad de colocar un psicólogo en cada plantel, por lo que la estrategia apuesta también por preparar a los docentes para reconocer cambios de conducta, escuchar a los estudiantes y activar mecanismos de atención cuando sea necesario.

Más de 300 mil estudiantes de tercero de secundaria y educación media superior serán considerados dentro de esta intervención. El objetivo es que los jóvenes desarrollen herramientas para manejar estrés, conflictos y dificultades personales, pero también que aprendan a identificar cuándo una situación rebasa sus propios recursos y necesitan pedir ayuda profesional.

El arranque en Reynosa permitirá poner a prueba este esquema de prevención y atención, con la posibilidad de extender posteriormente las brigadas a otros municipios. La intención es que la salud emocional deje de atenderse solamente cuando aparece una emergencia y pueda abordarse desde las aulas, donde maestros y compañeros tienen contacto cotidiano con los adolescentes.

La apuesta, en el fondo, es sencilla pero representa un desafío: detectar a tiempo al estudiante que deja de participar, cambia su comportamiento, se aísla o atraviesa una situación que no sabe cómo manejar. En esos casos, una conversación oportuna puede ser el primer paso para acercarlo a la ayuda especializada.

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