Por Jesús Collado Martínez
Trópico de Cáncer/Expreso Tamaulipas
21 de septiembre de 2026
Rumbo a la renovación de 17 gubernaturas en 2027, Morena avanza en la designación de sus Coordinadores y Coordinadoras Estatales de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, la figura que en la práctica identifica a quienes serán después sus precandidatos y candidatos a gobernador.
Hasta ahora el partido ha formalizado diez de los 17 perfiles: Nora Ruvalcaba en Aguascalientes, Pablo Gutiérrez Lazarus en Campeche, Rosa María Bayardo en Colima, Santiago Nieto en Querétaro, Imelda Castro en Sinaloa, Beatriz Mojica en Guerrero, Carlos Torres Piña en Michoacán, Julieta Ramírez en Baja California, Eugenio «Gino» Segura en Quintana Roo, y Verónica Díaz Robles en Zacatecas.
Un criterio que ha regido ese proceso es que, de acuerdo con la información disponible hasta ahora, ninguno de los diez coordinadores ya designados ha sido señalado por autoridades mexicanas o estadounidenses por presuntos vínculos con el narcotráfico o con el contrabando de combustible, el llamado huachicol fiscal, que en meses recientes ha estado en el centro del debate público.
Ese es un dato relevante en un momento en que el escrutinio sobre vínculos entre política y crimen organizado se ha intensificado en México, y en que Washington ha señalado que algunas figuras públicas mexicanas tienen presuntos nexos con el crimen organizado.
También tiene que ver sin duda con la reforma a la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales LEGIPE, que estableció la obligación del INE de instalar una Comisión Permanente para la Verificación de la Integridad de los Candidatos que se encargará de checar en términos reales la probidad de los candidatos con el auxilio de la Fiscalía General de la República FGR, la Unidad de Inteligencia Financiera UIF, el Centro Nacional de Inteligencia CNI, el Sistema de Administración Tributaria SAT, y la Comisión Nacional Bancaria.
A la honestidad de las personas que se harán cargo de las coordinaciones-candidaturas de Morena se suma otro rasgo que ha destacado en las designaciones ya hechas que es la cercanía y la lealtad política de los diez coordinadores con la Presidenta Claudia Sheinbaum y, en la mayoría de los casos, con las y los gobernadores en funciones de sus respectivos estados, lo que el partido y sus simpatizantes interpretan como garantía de continuidad y unidad interna de cara al proceso electoral.
Se espera que esos mismos criterios, honestidad y lealtad, se apliquen en la definición de los siete coordinadores restantes correspondientes a Baja California Sur, Chihuahua, Nayarit, Nuevo León, San Luis Potosí, Sonora y Tlaxcala, así como, en la selección de las candidaturas en los 300 distritos electorales federales, las presidencias municipales y los distritos locales en todo el país, y que en Tamaulipas tiene que ver con la elección de los Coordinadores en los 8 distritos electorales federales, en los 43 municipios y en los 22 distritos electorales locales en los que habrá elecciones en junio de 2027.
De sostenerse ese estándar, Morena está configurando, frente a la infiltración del crimen organizado en la política, el primero y el mayor blindaje electoral que haya construido un partido político en nuestro país, lo que le agregará mayor credibilidad y reforzará la amplia intención de voto que hoy tiene.




