5 octubre, 2026

5 octubre, 2026

La dinamita de Adrián

GRANO DE ARENA/ JUAN CARLOS LÓPEZ ACEVES

Por. Juan Carlos López Aceves

El conflicto interno escaló y se trasladó a las redes sociales. Un choque entre dos funcionarios casi llega a los golpes. Uno de ellos le pone trabas al cambio que comanda el Dr. RICARDO GUERRERO MORALES. En lugar de sumar, usa trinitrotolueno cada que puede. A tal grado su terquedad, que su renuncia es la única solución favorable a la nueva dinámica de trabajo.

A finales de diciembre de 2025, VICENTE JOEL HERNÁNDEZ NAVARRO le entregó su nombramiento a HORACIO MALDONADO IBARRA, para meter orden en la Dirección de Recursos Materiales. El Secretario de Salud supo desde el primer momento, que el nuevo funcionario llegaba con el visto bueno de Casa Tamaulipas. Y el poder que eso significa.

No era de su equipo y por lo tanto, solamente rendiría cuentas a quien decidió llevarlo del Hospital Infantil, en donde fue un eficiente Director Administrativo, a la desordenada Secretaría de Salud. Que fue el sello de la gestión del Dr. HERNÁNDEZ NAVARRO. Hasta que colmó el plato y fue insostenible.

Vino entonces la designación del Dr. GUERRERO MORALES. Que llegó con la misma instrucción de Palacio de Gobierno: meter orden administrativo y eficientar cada peso de los recursos federales destinados a la salud. En esa dinámica está desde el uno de julio pasado. Con el acelerador a fondo para recuperar el tiempo perdido con ADRIANA HERNÁNDEZ CAMPOS.

Para cuando MALDONADO IBARRA y el ex Jefe de la Oficina del Gobernador llegaron al edificio del 17 Guerrero y Bravo, ya despachaba como Director de Finanzas y Administración, ADRIÁN VILLANUEVA GÓMEZ. Una persona de confianza de VICENTE JOEL, quien le entregó el nombramiento a quien fue Director Administrativo del Hospital Oncológico.

Es decir, VILLANUEVA GÓMEZ es un sobreviviente del equipó que permitió el desorden administrativo en la Secretaría. Un tipo con suerte, dirán algunos, aunque su permanencia se debe a NORBERTO BARRÓN BARRAGÁN. El otrora poderoso Secretario Particular que dejó el cargo en julio pasado. Su estrella se apagó. Se quedó sin hidrógeno y helio. Perdió el ingrediente sine qua non se desempeña este cargo: la confianza.

Tal parece que, tomando en cuenta lo anterior, a VILLANUEVA GÓMEZ no le ha caído el veinte de lo que persigue la gestión de GUERRERO MORALES, quien les leyó la cartilla a los funcionarios y funcionarias de su staff: Vengo a trabajar de tiempo completo y no voy a permitir rezago alguno. Palabras más, palabras menos, así les dijo el primer día que llegó. Y en eso está.

Quien si lo entendió y se sumó a esta dinámica desde las primeras de cambio, fue MALDONADO IBARRA. Desde la Dirección de Recursos Materiales, que es clave para atender las necesidades de la infraestructura hospitalaria, se ha convertido en un funcionario de confianza del Secretario de Salud. A la vez que mantiene su fidelidad a Casa Tamaulipas.

Pero quien se mantiene reacio al cambio es VILLANUEVA GÓMEZ. Sigue sin aceptar que la era de HERNÁNDEZ NAVARRO terminó. Echando culpas, su conducta negativa dinamita el esfuerzo del Dr. GUERRERO MORALES. Que está cumpliendo la encomienda gubernamental de meter orden, eficientar los recursos y abatir el rezago heredado.

¿Será que ha llegado el momento de relevar al terco Director de Finanzas que ha convertido su entorno laboral en cuadrilátero? Tanto va el cántaro al agua, hasta que se rompe. Contrariar al poder no es recomendable. Lo sabe ADRIÁN. Sus horas están contadas en la Secretaría. En donde su titular se mantiene en lo dicho. Cero tolerancia al rezago y capitalizar los recursos del FASSA. Para eso trajo a ÁNGEL DELFINO GÓMEZ LIZÁRRAGA.

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