Por Raúl López García
CIUDAD VICTORIA, TAMAULIPAS.- Pablo ya no puede caminar. Y mientras su hijo enfrenta el cáncer, Florentina siente que a ella también se le están acabando las fuerzas.
Sentada en Ciudad Victoria, lejos de una vida que hoy parece imposible recuperar, esta madre busca ayuda para conseguir un estudio médico que le solicitaron a su hijo en el Hospital Regional de Alta Especialidad. No pide lujos. Pide lo necesario para que Pablo pueda continuar con su atención.
Florentina y su hijo se encuentran en el albergue Vida Plena. Ahí pasan los días mientras ella intenta encontrar la manera de conseguir alimentos y reunir el dinero que necesita para los gastos médicos. Pero la condición de Pablo le ha cambiado todo: asegura que ya no puede salir a trabajar porque necesita estar al pendiente de él.
“Estoy desesperada, atada de pies y manos”, escribió Florentina al pedir ayuda. Son palabras sencillas, pero detrás de ellas está el miedo de una madre que no sabe cómo conseguir por sí sola lo que su hijo necesita.
Pablo padece cáncer, de acuerdo con el testimonio de su madre, y ahora enfrenta además la dificultad de no poder caminar. Cada estudio, cada traslado y cada día de alimentación representan para ellos una preocupación que se suma a la enfermedad.
Por eso Florentina decidió pedir ayuda. Dice que cualquier aportación puede hacer la diferencia, incluso aquella que para otra persona pudiera parecer pequeña. Para ella, cada peso puede convertirse en comida, en un traslado o en una parte del estudio que necesita su hijo.
No hay una cifra capaz de medir la angustia de una madre cuando siente que no puede hacer más por su hijo. Pero sí existe algo que puede aliviar esa carga: la solidaridad de quienes puedan tenderle la mano.
Florentina Quiroz dejó como medio de contacto el número 834 167 5901 para quienes deseen conocer su situación y, después de verificar directamente con ella la forma segura de apoyar, ayudar a Pablo a continuar su lucha contra el cáncer.
Número de cuenta: 4152314528595104 BBVA




