Este miércoles 30 de septiembre, manifestantes del gremio electricista destruyeron la estatua de Felipe Calderón en el Complejo Cultural Los Pinos, tras una jornada de disturbios en la CDMX. De acuerdo con reportes en redes sociales, integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) vandalizaron el monumento ubicado en la Calzada de los Presidentes, luego de haber cercado previamente un recinto hotelero sobre Paseo de la Reforma.
La efigie permanecía en el piso desde hace meses debido a la caída de un árbol. Los inconformes utilizaron una losa pesada de concreto para desprender la cabeza metálica de la estructura, azotándola contra el asfalto entre consignas de repudio. Elementos de la Guardia Nacional asignados a la vigilancia del perímetro no intervinieron durante los destrozos. Los agremiados advirtieron que volverán a destruirla si las autoridades intentan colocarla nuevamente.
Así quedó la cabeza del ex presidente Felipe Calderón despues de que integrantes del SME lo decapitaron con su misma placa conmemorativa. También lo miaron, pero esas imágenes se las paso después. pic.twitter.com/XaC6cfVcgR
— (Kizmar) (@antonioaranda_) September 30, 2026
Boicot sindical en Paseo de la Reforma
Horas antes, el contingente intentó irrumpir en el inmueble donde se inauguraba el Foro América Libre 2026, organizado por la Organización Demócrata Cristiana de América. El personal de resguardo privado impidió el acceso de los agremiados, quienes arrojaron huevos, derribaron vallas metálicas y protagonizaron conatos de bronca en protesta por la presencia de Felipe Calderón, a quien responsabilizan por extinguir la empresa eléctrica estatal en 2009.
El altercado demoró el arranque de las ponencias internacionales donde asistieron exmandatarios extranjeros. Al respecto, la presidenta Claudia Sheinbaum ironizó durante su rueda de prensa matutina sobre la intervención del político michoacano:
Discurso político y alertas sobre la democracia
Dentro del foro, el expresidente advirtió que el territorio nacional transita hacia una dictadura disfrazada, denunciando la existencia de un partido hegemónico que somete a los órganos electorales y tribunales federales. Durante su mensaje inaugural, Calderón aseveró:
«No estamos hablando (…) de un problema meramente de drogas, es riesgo de captura del Estado, que es la verdadera amenaza. El Gobierno debe entender que es el crimen organizado y no la oposición el mayor enemigo del pueblo mexicano».
Asimismo, expuso que la actual fuerza gobernante dinamitó el puente democrático que facilitó su arribo gubernamental. Pese a las acusaciones judiciales en tribunales de Estados Unidos que vinculan a funcionarios estatales con células criminales, Felipe Calderón instó a los partidos a recuperar músculo territorial con respaldo ciudadano.
CON INFORMACIÓN DE MVS NOTICIAS




