

Los Oficiales del Registro Civil de la zona norte realizaron una reunión de trabajo en el municipio.

Una mujer y sus dos hijas son las implicadas en este abuso.

Ya se tiene a 10 parejas registradas.

Urgen acciones de ecología.

Hasta hoy no hay registro de casos graves.

Dependen de la ubicada en Altamira y gastan en caseta y gasolina.

Quieren dejar atrás la «Curva de la Muerte» y dar seguridad.

Y la CAEV no le resuelve nada.