Ayer tal como estaba pronosticado arrancó la feria estatal en Ciudad Victoria con una asombrosa asistencia que a pesar del frío que se nos vino encima no desmereció en nada el tradicional evento que año tras año inaugura el Señor Gobernador, en este caso, Egidio Torre Cantú y su apreciable esposa María del Pilar González de Torre Cantú, quienes estuvieron acompañados del alcalde anfitrión Alejandro Etienne Llanos y los restantes presidentes municipales que configuran la geografía de nuestra entidad y en la cual cada una de las entidades expone lo mejor que tienen y pueden ofrecer a los miles de visitantes que se dieron y se darán cita en este evento que ya es de sobra conocido no solo en la entidad sino también fuera de sus fronteras; un evento que si mal no recuerdo uno de los gobernadores que le dio mucho empuje allá en sus inicios fue el Dr. Norberto Treviño Zapata cuando dirigía los destinos de nuestro estado.
Lo que me recuerda que en el pueblo de mis mayores, si la memoria no me juega una de sus muy conocidas travesuras le tocó al entonces presidente municipal don Luis Montoya Torres poner en marcha este evento que fuera iniciado en la Colonia Morelos y que atrajo la asistencia de las comunidades rurales y miles de visitantes a dicho evento y de cuyo ayuntamiento mi padre don Guadalupe Villarreal Silguero formaba parte del mismo así como también mi padrino de confirmación don Emilio Olvera.
Antes las ferias se desarrollaban en la plaza y en sus andadores se instalaban puestos de vendimias y los tradicionales juegos mecánicos, los bailes se realizaban en la vieja rotonda de mi pueblo y el Concurso de Belleza era el centro de atracción donde el animador favorito era don Rafael Paz y un excelente equipo de colaboradores cuya preocupación era de que todo saliera bastante bien pero sobre todo buscaban que el pueblo cooperara ya que esta clase de festividades siempre tenían el propósito de atraer fondos económicos para una obra social pero sobre todo que el pueblo se divirtiera y disfrutara de esta feria pero de paso apoyaran la educación de sus hijos, toda vez que aquellos ayuntamientos no contaban con el respaldo económico de un gobierno para impulsar el mejoramiento de la Villa ó del entonces Centro Escolar “ Lauro Aguirre ”, única institución educativa con que contaba el municipio y que era de organización completa a donde acudían a concluir sus estudios los alumnos de los ejidos toda vez que en sus respectivas comunidades no tenían escuelas y si las había solo era hasta el tercer grado.
Para esto se convocaba al medio rural y a la cabecera municipal para que participaran con una candidata a reina, y carambas, habrán de imaginarse lo animado que se ponían estos bailes ya que ni el campo y la ciudad se querían dejar, y aunque se instalaban uno que otro “ restaurante ” con venta de cerveza en las inmediaciones de la plaza no había broncas, ni pleitos y las familias asistían y se divertían sin el temor a ser molestadas. Había respeto y atención para todo mundo sin excepción.
Ah qué tiempos aquellos Señor don Simón, hoy son distintos, las ferias perdieron su originalidad y se convirtieron en un gran negocio de particulares al grado que si no llevas dinero cuando mucho se contenta uno con mirar pues con eso que hasta las “ entradas ” cuestan un ojo de la cara pues de “onde corazón “ si no hay dinero.
HASTA MAÑANA Y BUENA SUERTE.