En este mismo espacio de opinión que me permite esta casa editorial y usted estimado lector, le he venido compartiendo de las formas en las que intempestivamente ha venido cambiando la sociedad desde la inserción de las nuevas Tecnologías de la Información (TI). Esto no ha sido con el afán de hablar de lo que pudiera aparentarse como una moda social, sino es una pretensión de estar provocando a la reflexión colectiva sobre un tema que está modificando a la conducta humana en sus procesos comunicacionales y, con ello, está modificando a la conducta de la sociedad.
Este sábado, amanecimos observando desde las primeras horas del día -—a través de las redes sociales— que surgía nuevamente otra movilización ciudadana, en esta ocasión tras el movimiento “Podemos”, que aun cuando tiene una esencia política es un movimiento que ha tomado otra dimensión gracias a la presencia de las redes sociales. El evento realizado por “Podemos” fue catalogado como la marcha del cambio, convocada en Madrid, para escenificar la ruptura con “la vieja política”. Lo que el mundo atestiguó en tiempo real, era el poder de la convocatoria movida en las redes sociales y no el poder de un partido emergente de izquierda española.
Sí usted es uno de los que sigue pensando que las redes sociales son únicamente “para tomarse la foto pal´feis”, déjeme le digo cual equivocado está. Invariablemente en mis conferencias o talleres sobre el tema de las redes sociales, la primera pregunta que hago es ¿Cuántas redes sociales existen? Siempre, casi en la totalidad de los auditorios, sean jóvenes o adultos, responden a no mayor de cinco redes sociales y la realidad es que en México existen más de 200 con mayor utilización, de las más de dos millones que habitan en la red de redes de todo el mundo.
Regresando al ejemplo antes citado, ¿se ha percatado como ha modificado la pose de la persona cuando se toma una foto pal’feis? Peor aún, ¿cómo posan para una selfie? Haga memoria o vaya al álbum fotográfico de su familia y notará inmediatamente que las posiciones eran diferentes. Esa es una de tantas muestras en cómo las TI están modificando la conducta humana y con ello a la sociedad misma. Bien, ahora piense en esto ¿cuándo recuerda que entró a su vida el Facebook o el vocablo selfie? Ni hace una generación, pues apenas entró en la dinámica social mexicana hace una década.
En esta semana viendo la transmisión de las noticias, en un enlace en vivo desde Washington para el noticiero más importante de FOX News, cadena de Estados Unidos, estaba Matthew Duss y en la parte inferior de la pantalla le pusieron como puesto en el crédito “Former Blogger”, es decir, casi era como un “Hola Matthew Duss, ¿a qué te dedicas? Soy ex bloguero”. ¿Había escuchado usted ese puesto laboral?
Especialistas y creadores de las grandes empresas de tecnología han asegurado que el Internet, tal como hoy lo conocemos, desaparecerá para 2025, pues estará tan disponible y tan diversificada su interconexión como lo es actualmente la electricidad. Los dispositivos electrónicos serán vitales (no opcionales) para nuestra vida amorosa, en la salud, desde luego que en el empleo y sus formas laborales. Además aseguran que no habrá sólo un internet, sino muchos, y de ello ya trabaja el Departamento de Seguridad Nacional del Gobierno de Estados Unidos en un nuevo nivel dentro de la supercarretera para asegurar la transmisión de datos, tema urgido gracias a las filtraciones de WikiLeaks.
Imagínese estimado lector, la semana pasada la Mercedes Benz presentó el auto concepto que se maneja solo, únicamente por los controladores inteligentes gracias al Internet. ¿Está lejos esa tecnología? No, pues desde hace un año Google y otras compañías ya están probando sus vehículos automanejados sin el control humano en espacios públicos en California y New Jersey. De hecho, aseguran que están listos para salir al mercado pero están observando como modificar el comportamiento humano para que pierda el miedo a no-manejar su propio auto. Aquí regresamos al cambio de la conducta humana.
¿Tamaulipas está años luz de eso? Tampoco, dentro de unos meses se instalarán los abanicos eólicos más altos de todo México, y tras de esto vendrá la primera universidad verde de todo el país que sea suministrada su energía por celdas solares. Aunque esto no es parte de las nuevas TI, necesariamente impactan en las TI. Un solo ejemplo, para controlar estos parques eólicos y solares, será a distancia por las empresas instaladas en otra parte del país o del mundo, y esto será vía por las nuevas TI. Es más, hasta para revisar los aerogenerados de gran altura, en Reynosa, ahora mismo ya se usan drones que son un artilugio más de las nuevas TI.
Que sirva esta provocación a la reflexión para adentrarnos en estos cambios sociales por la influencia de las TI y no desconectarnos de la movilización social con algo tan cálido como puede resultar conversar, en persona, viéndonos a los ojos y sin tener nuestra mirada pegada a un teléfono inteligente. ¿Usted qué opina?
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