Desde que el fin de semana pasado, Baltazar Hinojosa Ochoa fue incluido en la lista de candidatos plurinominales del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en Matamoros los tricolores traen un semblante distinto.
Si hasta hace algunos días veían la elección del 7 de junio como una misión imposible para Chuchín, ahora tienen la sensación de que, con una buena campaña y apoyo desde Victoria y la capital del país, pueden obtener buenos resultados.
Prueba de ello fue el evento de ayer en el que tomaron protesta a la estructura territorial del partido. Baltazar Hinojosa Ochoa, Édgar Melhem y Chuchín de la Garza Díaz del Guante fueron protagonistas de una reunión en la que buscaron mostrar músculo y lo consiguieron.
Balta lleva ya varios días en Matamoros, donde comenzará su recorrido por los ocho distritos electorales del estado. Su posición como candidato plurinominal se lo permite.
Ha advertido en público y en privado que viene dispuesto a trabajar para darle votos a Jesús de la Garza Díaz del Guante.
Sabe que sacar la victoria en Matamoros lo catapultaría como uno de los favoritos para la sucesión gubernamental.
Aunque en el fondo, muchos de quienes en estos momentos lo rodean en su terruño tienen la idea de que ni siquiera eso es necesario para apuntarlo como aspirante serio a la candidatura más importante del 2016.
En el fondo, lo que se percibe entre los priistas de Matamoros, es la percepción de que otra vez está a la mano la posibilidad de que uno de los suyos pueda convertirse en gobernador de Tamaulipas. Y para ello se están preparando en esta elección, a la que en todo caso ven como un escalón para la contienda local del año entrante.
Así, de botepronto se perciben dos grandes bloques que trabajan para el 2015 pensando en el 2016. En la frontera ya son muchos grupos que coinciden en empujar a Baltazar Hinojosa, y en el Centro-Sur, hay otros liderazgos que están detrás de Alejandro Guevara Cobos.
Claro, hay muchos otros aspirantes que también están haciendo «talacha» y que podrían colarse entre los finalistas, pero a estas alturas, pareciera que son los que cuentan con mayores posibilidades por los acuerdos que les dan soporte.
En Matamoros, queda claro, está en juego mucho más que la diputación federal por el IV distrito.
Erick, protagonista
Ayer quedó claro que pese a
todo, el PRI matamorense le tendió la mano a Erick Silva Santos. Su estrategia es protegerlo, de algún modo, defenderlo de las acusaciones que hace unos meses cimbraron su carrera política y que lo tumbaron de la carrera por la candidatura que ahora posee Jesús de la Garza Díaz del Guante.
En su calidad de exalcalde de Matamoros, Silva Santos estuvo en el estrado entre los protagonistas de la reunión y se dejó querer por la militancia.
Vaya riesgo que decidió correr el PRI.
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