En el oficio periodístico, es un gran éxito obtener la declaración deseada cuando se entrevista a alguien y la frustración total cuando no se logra el cometido, aunque existen factores que nos llevan a este último punto.
El viernes, por ejemplo, Ricardo Cadena llegó al paredón después de tener por un lado, una noche donde cumplió con su cometido, guió a su equipo al triunfo y el marcador lucía contundente: un 3-0 que hace muchísimo no se veía, un marcador que al menos en apariencia no dejaba lugar para las dudas.
Pero inevitablemente sería rafagueado por el bochornoso acto donde dos de sus jugadores se vieron involucrados, no tanto por la hora o el lugar en que lo hicieron, sino por la condición en cómo fueron vistos y la actitud que asumieron en una juerga que llevaba ya un buen rato.
Aquí no se trata si obtuvimos o no la nota, como muchos querrán verlo, sino la forma en cómo Ricardo Cadena salió a dar la cara ante los medios, donde eso fue lo único que dio, porque nos dejó con más dudas que respuestas.
Dijo que existe un reglamento de conducta, pero nunca dijo si éste fue violado y si tiene consecuencias el hacerlo.
Cadena se limitó a decir que todo se maneja de forma interna, todo queda entre ellos, aun y cuando el comportamiento haya sido más que público y más que vergonzoso.
Las redes sociales así como alaban, acribillan; hoy la afición está dividida y lo ha hecho sentir, algunos se conforman con el 3-0 a Irapuato y les perdonan borracheras habidas y por haber, otros, más sensatos, aseguran que ese tipo de actitudes no pueden tolerarse.
Pero tal parece que Cadena, más que proteger a sus jugadores, les teme, pues le han tomado la medida y está a su merced pues se hace lo que ellos quieren.
Dos décadas enteras de ver a un equipo que da un torneo bueno y tres malos, que no puede ascender y que para colmo tiene que tolerar jugadores muy poco profesionales, solapado por una directiva que parece no existe y un técnico temeroso al entorno que afirma: “todo es interno”.
Ojalá que no le fallen sus jugadores, porque si se lo proponen, pronto lo pueden dejar también sin chamba.




