1.- El Papa Francisco no se midió. ¿Cómo que la violencia en México es un castigo del diablo?. Estamos de acuerdo en que buena parte de la república está convertida en un infierno pero de eso a que el señor de las tinieblas la haya escogido para dar rienda suelta a toda su maldad nada más porque estaba de mal humor o porque había perdido su equipo favorito, hay enorme diferencia. ¿Acaso el titular de El Vaticano se refería al PRI?, si es así, entonces habrá que darle el crédito respectivo y además aplaudirle desde la tribuna de sol porque está en lo cierto.
Y es que señoras, señores sólo el tricolor fue capaz de crear las circunstancias, escenarios y situaciones que ahora 115 millones de nacionales padecemos sin excusa ni pretexto. Y no hay duda de que en este sentido opinarán hasta los “plebes”, dientes de leche. Y con mayor razón si desde ahora sufren las consecuencias nada más por haber nacido en este país que ahora sabemos, está alejado de la mano de Dios y eso sí, controlado por Lucifer, y ¡pa’ acabarla!, haciendo frontera con el imperio más demoniaco y perverso de que se tenga memoria.
El asunto es que de todo el mundo-mundial, tocó a México el castigo de Satanás habiendo tantos lugares, planetas y sistemas solares “y venimos a coincidir aquí”, como dice la canción. Y mire lo que son las cosas, ahora que sabemos cómo piensa el Papa Francisco respecto de nuestra desgracia, caemos en la cuenta de que coincide con aquellas sectas que dicen y aseguran que como el mal cunde por todas partes por obra y gracia del diablo, está muy cerca la destrucción total creando en su lugar algo muy parecido al paraíso. Ya parece.
En el caso de nuestro país la solución no sería tan drástica. Bastaría con desaparecer al PRI para renovar la confianza en la política, si es que se renueva si no psss no. Ese milagro sería suficiente para fortalecer los pilares de la credibilidad en las instituciones y no sólo eso, sino serviría hasta para crear la nueva sociedad que no ha sido posible por la maligna intervención de políticos y funcionarios que (con raras y honrosas excepciones) han emanado del tricolor. Y ni modo que sea invento.
Quedamos en que el Papa no se midió al ubicar a Satanás en México cuando pareció que intentaba suavizar aquellas desafortunadas declaraciones donde ofrecía rogar porque Argentina “no se mexicanizara” en su grado de violencia. A don Francisco le salió peor el remedio que la enfermedad.
2.-Ahora permítanme presumir un poco. Empieza a circular la novela “Erase un periodista” del autor de esta columneja. Es una gran historia donde convergen experiencias personales y ajenas, pero sobre todo donde se muestra enorme cariño por el oficio al que se ha dedicado su servidor las últimas cuatro décadas. Es también un homenaje a quienes tomaron la profesión como forma de vida. Digo en la introducción: “El periodista que transcurre por estas páginas es quien añora las viejas redacciones. Aquellas en las que cada día el compañerismo las convertía en catedrales de la fraternidad. Ahí donde los periodistas retroalimentaban su vocación en el ambiente confuso de voces que chocaban, cuartillas que arrugadas y maldecidas volaban hacia el cesto de la basura, bromas, olor a café (y en algunos casos no precisamente a café), y espesa y azulosa nube de tabaco quemado”.
Por supuesto “Erase un periodista” contiene también historias de amor y desamor, aventuras y escenas sublimes a partir del presunto suicidio del amigo más entrañable del actor central quien dicho sea, aparece en la obra como un ente anónimo pero que podría personificar cualquier periodista con la suficiente vocación para vivirla y disfrutarla hasta las últimas consecuencias o hasta el último aliento que no es lo mismo pero es igual.
Sin tratar de parecer pretencioso, creo que esta novela podría servir de referente a los jóvenes, incluso a estudiantes que inician su camino por uno de los oficios que más cautivan y atraen por su profundo sentido humano. Definitivo, para ser periodista hay que ser diferente.
“Erase un periodista” no está patrocinada por nadie, sea que fue costeada por el autor, así que el lenguaje empleado es libre, directo y sin más límite que la decencia en el decir y la sustancia en el interpretar. Habrá más detalles pasando el dichoso “puente” que se avecina. La recomendación es que la adquieran sin excusa ni pretexto. Hay que apoyar al periodismo democrático y sin más compromiso que la conciencia.
SUCEDE QUE
Ahora que se vuelve a poner de moda Pablo Zárate Juárez no debemos olvidar que buena parte de su carrera policiaca y política la hizo en el estado de México, concretamente en Atizapán y Naucalpan, aunque también sirvió a los Torres Landa en Guanajuato. Es de aquellos que suelen calificar como “operador nato” del PRI. Dejémosla de ese tamaño…Por cierto que los empresarios matamorenses han unido esfuerzos en el objetivo de ser escuchados y atendidos respecto de los problemas conocidos de inseguridad. Los líderes Nicolás Camorlinga Cadena, Julio Almanza Armas y Osvaldo Castillo Hernández ya no saben a qué santo rezar después de las incumplidas promesas del gobierno federal. Qué se le va a hacer si la alcaldesa Leticia Salazar anda en las mismas “y pue-que hasta pior”, como dijo aquel.
Y hasta la próxima.




