9 enero, 2026

9 enero, 2026

Margarita y Paloma: el saludo

El Kiosko

Fue una escena del México y Tampico democrático en el que se vive, una imagen de la sana convivencia política, ajena a la diatriba que practican los radicales y las redes sociales que gozan con la ignorancia y la desinformación.

Al llegar a la sede de su conferencia, el hotel Camino Real de Tampico, la reconocida Margarita Zavala Gómez del Campo se topó en la entrada con Mercedes del Carmen Guillén Vicente, candidata del PRI a la diputación federal por el Octavo Distrito.

Ambas se tendieron la mano derecha, se dieron un cordial y diplomático beso en la mejilla, mientras expresaban una frase que sólo ellas, damas con amplia experiencia en el quehacer político y la administración pública, compartieron.

Fue un instante, un momento sorpresivo para todos los que observaron la postal de una democracia que, pese a lo que digan los agoreros del desastre, ahí va, construyéndose día con día, aceptando la pluralidad, el respeto por las distintas ideologías.

Cosas curiosas: el saludo entre Margarita Zavala y Paloma Guillén pudo no haberse dado, pero una cadena de hechos y detalles suscitaron el sorpresivo encuentro, algo inesperado para todos los protagonistas de la escena.

Era poco antes del cuarto para las dos de la tarde, cuando en el restaurante del Camino Real tomaban un café y dialogaban Paloma Guillén Vicente, Magdalena Peraza Guerra y Jaime Turrubiates Solís. Los tres muy sonrientes platicaban, mientras el asistente de la profesora caminaba de un lugar a otro por el lobby del hotel.

En ese momento, llegó José Alberto Guzmán Rivera, como ‘avanzada’ de la ex presidenta nacional del DIF, quien iba a ofrecer una conferencia denominada ‘La Importancia de Ser Mujer en la Sociedad Actual’, evento que se llevó a cabo en una parte del Gran Salón con buena asistencia.

El joven panista, vocero del diputado federal Germán Pacheco Díaz y miembro del grupo cabecista, se acercó a saludar a Paloma Guillén y a los ex alcaldes de Tampico y Ciudad Madero. Después de saludarse, José Alberto Guzmán Rivera les pidió tomarse una foto juntos.

‘Esto es señal de pluralidad política’, dijo con voz firme el ex candidato suplente a diputado local del PAN. Y agregó: ‘La voy a subir a Facebook’. ‘Ya vente con nosotros’, expresó en broma, por su parte, la ex presidenta municipal porteña Magdalena Peraza Guerra. Los cuatro sonrieron para la cámara de un ‘smartphone’.

Luego de tomarse la fotografía y despedirse, la candidata priista y los ex alcaldes de Jaibolandia y la urbe petrolera aceleraron el paso para ir a otro compromiso.

Sin embargo, al salir del hotel se encontraron con la hermana del ex alcalde de Altamira, Héctor Villarreal, quien saludó efusiva a Magdalena Peraza Guerra. La maestra le habló a Paloma Guillén para presentarle a la dama y ahí se detuvieron un minuto.

Es decir, si la candidata priista y los ex alcaldes de Tampico y Madero no se hubieran tomado las fotos con José Alberto Guzmán y no se hubieran detenido a platicar con la hermana de Héctor Villarreal, el encuentro con Margarita Zavala, esposa del ex presidente de México, Felipe Calderón, no se hubiera presentado. Fue una cadena fortuita de hechos. Así se escribió la historia.

Al bajar de una camioneta suburban, color blanco, la ex Primera Dama se enfiló hacia los escalones de la entrada del Camino Real, mientras atrás de ella descendían María Elena Figueroa Smith, candidata del PAN a la diputación federal por el Octavo Distrito, y Germán Pacheco Díaz, actual legislador.

Cuando los tres levantaron la vista, se sorprendieron. Ahí estaban Mercedes del Carmen Guillén Vicente y Magdalena Peraza Guerra, así como Jaime Turrubiates Solís (que está operando junto con el destacado empresario Saúl Rojo a favor de la aspirante priista en los seccionales de Madero comprendidos en el Distrito Ocho).

Lo mismo sucedió con Paloma, Magda y Jaime: la mirada fue de sorpresa cuando vieron a Margarita, María Elena y Germán. El encuentro quedará registrado en la historia de la elección por la diputación federal con cabecera en tierras jaibas.

Los seis protagonistas de la escena optaron por la lógica que dicta la práctica política inteligente: el saludo respetuoso. Primero, Mercedes del Carmen Guillén Vicente y María Elena Figueroa Smith dejaron atrás la rivalidad de la futura contienda y se saludaron de formal cordial.

Después, Margarita Zavala Gómez del Campo extendió su mano derecha a Paloma Guillén y se acercaron para darse un diplomático beso en la mejilla y con una sonrisa de por medio. La profesora Magdalena Peraza hizo lo mismo.

Los únicos que no se saludaron fueron Germán Pacheco y la profesora. Amigos en el pasado, por lo visto fijaron un límite al vínculo establecido (tal vez la maestra ya no quiere que le tomen fotos que luego ‘mal interpretan’ con la franca intención de afectar su relación con la candidata tricolor -guerra sucia, pues-).

Así se registró el encuentro entre Margarita Zavala y Paloma Guillén, así como entre María Elena Figueroa y la aspirante priista a la diputación federal. Una escena que, se reitera, quedará en el registro histórico de una batalla electoral que se espera de alta intensidad y que es reflejo del México y el Tampico plural y democrático en que vivimos.

EL CUMPLEAÑOS DE GERMAN

Quien estará de manteles largos es el diputado federal Germán Pacheco. Su onomástico es el próximo lunes, pero festejará mañana domingo por la noche. Happy birthday!

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