1.- La espectacular fuga del líder del Cártel de Sinaloa , Joaquín «El Chapo» Guzmán, es un nuevo y vergonzoso suceso que vuelve a colocar a México como ejemplo de ineficiencia y corrupción en materia carcelería, por lo que se espera que el Presidente Enrique Peña Nieto se decida al fin a dictar ceses en su gabinete.
2.- La complicidad de los responsables del penal llamado de «alta seguridad» del Estado de México, y la ineficiencia de los funcionarios del área de seguridad son hoy tan evidentes como lo fue la que apoyó su primera escapatoria, del Penal de Puente Grande, en Jalisco.
3.- Políticos y legisladores de todos los partidos políticos y distintas voces de la sociedad, coincidieron en condenar que lo ocurrido es una muestra más del desorden, la falta de coordinación y la corrupción que privan en el sistema carcelario del país.
4.- A eso se agrega la cifra de críticas y mofas emitidas a través de las redes sociales, desde que se anunció la escapatoria de «El Chapo» a través de un túnel de kilómetro y medio, desde el Altiplano hasta una casona ubicada entre matorrales, sin que ninguna autoridad se percatara de su construcción.
5.- Por lo pronto, desde la medianoche del sábado, y en pleno vuelo presidencial a París, el capo sinaloense volvió a convertirse en el delincuente más buscado de México y del mundo, por una segunda fuga que le debe haber costado varios millones de dólares.
6.- Al arribar a la capital francesa, el Ejecutivo Federal dijo que dicha fuga es una afrenta para el Estado mexicano que «indigna a la sociedad» y que a él lo tiene «profundamente costeando», por lo que ordenó el inmediato regreso del titular de Segob y del gabinete de seguridad, Miguel Ángel Osorio Chong.
7.- Las fugas de criminales encarcelados no son una anomalía en el mundo. Todo sistema penitenciario se enfrenta a la creatividad, el ingenio, los recursos, la violencia y la capacidad corruptora de sus prisioneros, por lo que resulta prácticamente imposible que todas las cárceles sean inviolables.
8.- Con la fuga, Joaquín Guzmán Loera, «El Chapo», busca evadir nueve procesos penales en su contra en seis entidades del país: Sinaloa, Nayarit, Tamaulipas, Jalisco, Distrito Federal y Estado de México, de los cuales se han girado diversos auto de formal prisión en su contra por delincuencia organizada, delitos contra la salud y portación de armas exclusivas del Ejército.




