17 enero, 2026

17 enero, 2026

El fantasma de la gringa

Llera… siempre es noticia

Recorriendo la carretera nacional número 85, tramo Llera – Victoria, casi a la altura del kilómetro 198 se localiza un rústico edificio que fuera construido con el apoyo del gerente del entonces Banco de Crédito Rural don Francisco Ríos y donde los campesinos del ejido Primero de Abril instalaron un restaurante, que por cierto iba bastante bien, pues sus cocimientos eran cien por ciento regionales y gustaban mucho como el machacado con huevo, chorizo con huevo, papas con huevo, frijoles guisados, asado de puerco, cortadillo, café de olla, refrescos dulces y amargos; sin embargo, un buen día cerraron el negocio, razón por la cual los automovilistas, traileros y turistas que conocieron y se acostumbraron a la rica cocina campirana les pareció raro ya que su clientela iba en aumento.

Por supuesto no faltó quien preguntara por ahí el porqué se había cerrado el negocio hasta que uno de sus antiguos dueños se atrevió a decir: Es que ahí espantan por la noche.

Aun así me consta que en varias ocasiones se reabrió el restaurante, pero al poco tiempo se cerraba de nueva cuenta, pues algunos automovilistas aseguraban ver un fantasma y los presuntos dueños decían que por la noche se escuchaba el movimiento de sillas, mesas o ruidos raros al caerse al piso la vajilla, sartenes y ollas. En fin el caso es que se volvió a cerrar el negocio y hasta la fecha así continúa.
Todos estos hechos, presuntamente sobrenaturales, nos hizo volver al pasado y es así como dimos con un excelente trabajo periodístico del licenciado Juan Guerrero Villarreal, documento que por cierto traigo extraviado, pero su contenido nos hablaba de una hermosa joven norteamericana que fue asesinada en ese lugar para robarla, violarla y asesinarla.

Desde entonces, primeros años de la década de los cincuenta del siglo pasado, se aparece a varios automovilistas la joven asesinada e incluso tiene por costumbre abordar vehículos y autobuses para bajarse casi a la entrada del ejido La Alberca.

Pues bien hace tiempo funcionaba por el boulevar “Josefa Llera” del pueblo de mis mayores una refaccionaria donde hoy es el domicilio de don Narciso Echavarría Quiroz y era atendida en sociedad con el señor don Ramón Báez Álvarez(+), siendo surtida por el agente de ventas de ciudad Victoria, que si mal no recuerdo, al parecer de apellido Saldívar.

Un día de tanto llegó este último sumamente espantado a la refaccionaria y al preguntársele que le había pasado, respondió que en San Francisco se había parado un rato a comer y cuando terminó abordó su mueble y cuál no sería su sorpresa que en el asiento trasero iba una joven sumamente pálida y al preguntarle quién era y cuándo se había subido no respondió nada.

Saldívar ante esta aparición se le “ enchinó el cuerito ” pero su sorpresa fue mayúscula cuando al llegar a la parada del ejido mencionado ya no iba y así se los platicó a los socios Narciso y Ramón, quienes al observar lo mal que se veía le sirvieron una copa de vino y fue así como poco a poco se fue tranquilizando.

Desde luego desconocemos si el agente de ventas regresó o no a Llera pero esto se lo pueden preguntar a don Chicho quien por cierto todavía vive y da clases de inglés en la escuela primaria “Lauro Aguirre”, pero por mi parte les vendo la historia como a mí me la contaron y depende de ustedes si la quieren o no creer. HASTA MAÑANA Y BUENA SUERTE.

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