Voy empezando apenas. Y los truenos caen como bombas, estremeciendo las hojas de los naranjos. El viento barre los hilos de una lluvia vociferante que cae en diagonal sobre los techos de la ciudad. Sé que en cualquier momento se puede presentar el apagón. Estoy preparado. Y camino lentamente por el centro del párrafo, guardando en la memoria cada frase y cada palabra. No es cosa fácil. Es el verbo escrito, contra el brutal e inédito lenguaje de la naturaleza. Y sin embargo, algo en mi interior me hace sentir bien.
¿Qué importan unas líneas que pudiesen caer, sacrificadas bajo esta guerra de relámpagos y estallidos, si a cambio de ello la ciudad se liberará del sofocante calor?. El cielo está pariendo agua violenta. Y yo aquí, metido en esta pequeña trinchera de palabras, registrando la historia de un tiempo alejado del equilibrio. Esos son los signos. Nos ha tocado vivirlos. Afuera la vida se precipita en agujas blancas. No hay sinónimos para esta marea líquida que galopa al otro lado de las paredes. Pero…dure lo que dure, les diré que es algo hermoso.
Parece que la tempestad se ha echado de bruces, y el agua se deja acariciar como un gatito inofensivo. Hace cinco minutos, todo eran amenazas. Pudo caer granizo. Pero ahora, la garganta del cielo sólo murmura pequeños ruidos que se alejan en desbandada bajo el lienzo grisáceo del horizonte. Ha llovido en la ciudad. Todo parece retornar a la calma. Tal vez vuelva el calor con mayor fuerza. Aunque nadie nos podrá arrebatar esta pequeña victoria sobre los infranqueables muros del verano. Tres, cuatro, cinco minutos. Todo cuenta. Como nuestros antepasados lo hacían: gracias señor por darnos la lluvia. Las aves, los alegres ladridos de los perros y los seres humanos hemos sentido tu presencia. Parece que aún llueve, suave, levemente. Quiera Dios.
LAS DOS ENCUESTAS
A partir de septiembre, es muy probable que se inicie el sondeo sobre el peso real que pudiesen tener los aspirantes a la gubernatura. Unas serán ordenadas por el gobierno estatal y otras, tendrán su origen autoral en el altiplano. Nos dicen que serán varias encuestas. Ambas mediciones se cotejarán en noviembre o diciembre, y el arroz tamaulipeco estará suficientemente cocido, en los primeros de enero. Esas son las fechas tentativas del parto mayor en la entidad. Pero…puede ser antes.
Para quienes están interesados en la sucesión de Egidio, el tiempo apremia. Máxime cuando todos sin excepción están urgidos del posicionamiento estatal. De ahí que en lo sucesivo habremos de asistir a una pasarela de conferencias de prensa, reflectores y pequeños tumultos. Es de esta manera, en ocasiones, un tanto surrealista cómo los pretensos quieren hacerse notar entre la ciudadanía y al no encontrar la fórmula adecuada, suelen caer en situaciones risibles.
De acuerdo a lo que indica el ritual centralista, será el Presidente de la República quien finalmente decidirá, pero lo hará en función a la información que se le haga llegar. No es ocioso recordar que si la industriosa Nuevo León, es en el presente un negocio redondo en materia de faraónicos acueductos, donde participará en primer contratista del sexenio, aquí en Tamaulipas hay gas y petróleo, pero ante todo una frontera que el PRI no quiere perder, por todo lo que esto significa. En otras palabras, por encima de cualquier otro factor, Peña Nieto nos enviará al menos peor de los candidatos. Al que realmente ofrezca la certeza de ganarle a una oposición vitaminada con el resentimiento ciudadano y ese voto de castigo, agazapado sobre la barda, como un leopardo urbano, dispuesto a inaugurar la alternancia tamaulipeca.
ALEJANDRO GUEVARA COBOS, DESPEGARÁ FUERTE EN MANTE
El 27 de agosto próximo nos dicen, es la fecha programada por los organizadores guevaristas para poner en marcha una bien apuntalada estrategia, rumbo a la sucesión gubernamental. Alejandro Guevara busca ante todo, abarcar el grueso de la población civil, cobijarse en las voces ciudadanas, con el propósito de asegurar el posicionamiento necesario, llegado el momento de las evaluaciones, sobre todo una de ellas, la que estará sobre el escritorio del presidente Peña Nieto.
El Alex hará ruido en su distrito. La presencia de dos conjuntos gruperos como La Trakaloza y la Leyenda, buscarán abarcar el máximo de la movilización, en un evento destinado formalmente para saludar y agradecer a los votantes. Pero en términos de pragmatismo, dicha manifestación artística y política se erigirá como la plataforma de masas para el lanzamiento de lo que sigue: el proyecto tamaulipeco de un guevarismo que se confiesa optimista, en relación a remar contra el viento y la marea, en el piso parejo de Tamaulipas.
Mientras tanto en Tampico, el alcalde Gustavo Torres Salinas está poniendo en marcha obras de reencarpetado y bacheo sobre la avenida Hidalgo. Obras que en su conjunto suman los 20 millones de pesos.




