En cumplimiento de las exigencias constitucionales, el secretario de Gobernación, MIGUEL ÓNGEL OSORIO CHONG, entregó ayer a los representantes del Congreso de la Unión el tercer informe del presidente ENRIQUE PEÑA NIETO en el cuál se plasma o se trata de plasmar, el estado en que se encuentra el país bajo su administración.
Quedaron lejos los tiempos en que el mandatario en turno leía el kilométrico documento cuyo contenido casi nadie entendía, pero que eran ocasión para que el jefe del ejecutivo desfilara por las calles del centro de la Ciudad de México en medio de una lluvia de confeti y ante pancartas con la leyenda “Gracias, señor Presidente” aunque tal gratitud por lo general era injustificada.
Ahora la entrega del informe es un acto sencillo en el que los dirigentes de las cámaras de senadores y diputados lo reciben y acusan recibo de ello para que quede satisfecho el requerimiento legal. Pero la fiesta de tal ocasión es algo que sólo cambió de sitio.
Hoy, PEÑA NIETO, ante legisladores, gobernadores, dirigentes de los diversos partidos, miembros del cuerpo diplomático y de invitados especiales, enviará desde Palacio Nacional un mensaje en el que precisará los puntos torales de su rendición de cuentas, ceremonia que según los antecedentes será principesca y que proporcionará al mandatario un día de gloria, con los consecuentes costos presupuestarios.
Nadie sabe el contenido del informe, que se hará público hasta después de que PEÑA NIETO emita su discurso, por lo que no hay posibilidad de adelantar nada al respecto aunque la verdad es difícil que haya muchos que se interesen por ello. Pero lo del mensaje si despierta expectativas.
El mexiquense llega a la mitad de su gestión con una histórica baja en el nivel de popularidad. Sucesos como la desaparición de 43 estudiantes normalistas en el estado de Guerrero, la revelación de que su esposa y él mismo, así como
el secretario de Hacienda LUIS VIDEGARAY, adquirieron costosas mansiones que les vendió un contratista altamente beneficiado con obras públicas abollaron gravemente la imagen presidencial y sembraron entre los mexicanos la sospecha de que se estaba ante un conflicto de intereses. Esas sombras se han vuelto inseparables de PEÑA NIETO, quien no ha logrado diluirlas pese a dictámenes oficiales en el sentido de que no incurrieron en ilegalidad alguna.
Recientemente, en un intento por reconquistar la confianza pública, el jefe de la Nación hizo cambios en su gabinete, en lo que fue considerado más como un reacomodo de piezas con miras a la sucesión del 2018, que un sincero propósito de reordenar las cosas.
Mientras tanto, en los hechos, el dólar rebasa ya los 17 pesos, los bolsillos familiares siguen desinflándose, las inversiones auguradas tras la reforma energética no llegan y la inseguridad prevalece en muchas entidades del país pese a que en las cifras trata de maquillarse ese grave problema. Estas son realidades que por más discursos que se envíen no pueden contradecir lo que se dice y se siente en las calles.
De ahí que al margen del informe, el interés
de la ciudadanía se centra en el mensaje que esta mañana pronunciará el primer mandatario. ¿Logrará PEÑA NIETO aminorar el resentimiento popular? ¿Hará un diagnóstico claro, real y objetivo de la situación en la que nos encontramos o se limitará a festinar lo que él considera los aspectos positivos de su gobierno soslayando los temas que le resultan incómodos?
Sea como fuere, ENRIQUE PEÑA NIETO se encuentra a la mitad de un camino que empezó a recorrer en medio de anuncios esperanzadores sobre cambiar a México, sin que hasta ahora se sientan cumplidos los vaticinios. Habrá que estar pendiente hoy de las palabras de quien encabeza el jefe de las instituciones nacionales. Veremos y diremos.
Ayer, en un encuentro casual, tuvimos oportunidad de conversar con el dirigente local del PRI, SERGIO VILLARREAL BRICTSON. Afable como siempre, nos comentó que tras el triunfo tricolor del 6 de julio en tierra de jaibas, ya se está en plena preparación para hacer frente al proceso electoral del año próximo. “La tarea dentro de un partido no es de fechas, sino de carácter permanente”, dijo.
Resaltó que mucho del triunfo se debió a la articulación armónica de las estructuras del partido, el cuál encabeza aquí desde hace 19 meses. “Ganamos, pero los resultados indican que no hay motivo para echarnos a dormir. Se requiere un análisis reflexivo sobre lo que se hizo bien y lo que no funcionó. Nuestra tarea sigue siendo coordinar el trabajo de nuestra militancia para fortalecer el partido, sin distraernos con tentaciones personales”.
Y es que SERGIO está incluido en la lista de prospectos a la candidatura priísta a la presidencia municipal, junto con FRANCISCO BOLADO LAURENTS, EDUARDO HERNÁNDEZ CHAVARRÍA y MAGDALENA PERAZA GUERRA. También se le ubica como posible candidato a diputado local. Pero, por lo visto, él está dedicado al papel que por ahora le corresponde desempeñar.
A propósito de informes, mañana rendirá el suyo el alcalde de Ciudad Victoria, ALEJANDRO ETIENNE LLANO, quien sigue escalando posiciones dentro del ánimo de la militancia priísta tamaulipeca como prospecto a la candidatura al Gobierno del Estado, en base a la nueva tónica del partido de que los abanderados deben ser los que menos aspectos negativos tengan, algo de lo que no pueden presumir otros aspirantes.
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