1.- El próximo día 19 se cumplen 30 años del terremoto que afectó a la capital de la república. A las 7:19 del 19 de septiembre de 1985, la Ciudad de México despertó ante un panorama de horror. Un sismo trepidatorio, con intensidad de 8.3 grados en la escala de Richter, dejó una estela de muerte y destrucción. Parecieron horas los noventa segundos de duración. El fenómeno tuvo su epicentro en la costa del Pacífico, entre los estados de Guerrero y Michoacán.
2.- Cientos de edificios se derrumbaron o quedaron tan dañados que fue preciso demolerlos: El Nuevo León, en Tlatelolco; los elegantes hoteles Regis, Continental Hilton, Alameda, Presidente Zona Rosa; el Hospital General, el Hospital Juárez y el Centro Médico; la Secretaría del Trabajo; la Procuraduría de Justicia del D.F., Televisa Chapultepec, el Multifamiliar Juárez y la central de Telmex: la ciudad quedó incomunicada. Las zonas más afectadas fueron; el Centro Histórico, las colonias Roma, Doctores, Morelos, Guerrero, Tepito y Tlatelolco.
3.- Las autoridades reaccionaron con un pasmo inaudito; se dice que fue una lucha interna por el poder. El presidente De la Madrid, al hacer su primer recorrido, declaró: «Estamos preparados para atender esta situación y no necesitamos recurrir a la ayuda externa. México tiene los suficientes recursos y unidos, pueblo y Gobierno, saldremos adelante. Agradecemos las buenas intenciones, pero somos autosuficientes». Mientras poco o nada hacía el Gobierno, se anunció que el Presidente dirigiría un mensaje a la nación la misma noche del 19. Todos se quedaron esperando.
4.- A la noche siguiente se repitió la espera, sólo que ahora con temor en aumento, pues ese viernes 20, a las 19:38, se produjo otro sismo de 6.3 grados en la escala de Richter que se encargó de rematar muchas construcciones dañadas por el primer terremoto. No obstante, el Embajador de México en Washington alardeó que «solitos» saldríamos del atolladero, «porque México es más grande que sus problemas».
5.- Ante tan evidente muestra de ineptitud, el pueblo se organizó de manera espontánea. Todavía no se ausentaba el polvo, cuando la gente empezó a rescatar víctimas entre las ruinas, a dar atención a los heridos, a encargarse de los miles de cadáveres y las decenas de miles de manifestados. Las manos de ayuda se mezclaron como nunca antes: lo mismo estaban chavos banda, que niñas bien.
6.- El cantante español Plácido Domingo ayudó durante 15 días a recuperar los cuerpos, ya que perdió a dos familiares en dicho terremoto.
7.- Durante varios días fueron sacadas de los escombros personas con vida, incluyendo bebés que milagrosamente sobrevivieron en las ruinas del Hospital Juárez. La comunidad internacional envió cantidad de suministros, equipo médico y brigadas de rescate, y con sus aportes se financió buen número de viviendas construidas para albergar a quienes perdieron sus casas.
8.- Los sismos también revelaron algunos de los aspectos más sólidos de la realidad mexicana. Muchos edificios, como el Nuevo León y el Hospital Juárez se vinieron abajo por la culpa de constructores corruptos o negligentes que contaron con la complicidad de las autoridades. Entre los restos de la Procuraduría de Justicia se hallaron los cuerpos de varias personas con evidentes signos de tortura, una dentro de la cajuela de un auto, muerta de un balazo.
9.- Por el rumbo de San Antonio Abad, salieron a la luz las deplorables condiciones de inseguridad que padecían las costureras en talleres semi clandestinos: cientos quedaron sepultadas al a caer las construcciones desvencijadas, sobrecargadas de tela y maquinaria donde trabajaban. De algunos talleres no pudieron escapar porque se les mantenía encerradas con llave.
10.- Nunca se sabrá el verdadero número de muertos, que algunas fuentes estiman hasta en 60 mil. Muchos de ellos fueron a dar a la fosa común. A las 7:19 del jueves 19 de septiembre, la Ciudad de México despertó al horror de la muerte y al horror de la corrupción, pero también la conciencia de una fuerza que nadie sospecha, la de su capacidad para organizarse y responder. Ese 19 de septiembre la ciudad despertó distinta.




