Hasta ahora, el tema de la gubernatura no se ha metido a recintos oficiales. Sólo es material mediático. Y dentro de este ámbito es la prensa la que más ha calentado las expectativas. En la radio y en la televisión, la sucesión gubernamental sigue sin salir del closet. Aquí en Tamaulipas, el sector de los medios impresos y las páginas del internet, pero sobre todo el de los comentarios editoriales es el que sobresale por su insistencia cotidiana, en oxigenar y operar como vaso comunicante del sístole y diástole sucesorio.
Se reseñan cumpleaños de políticos, declaraciones, nombramientos de tal o cual personaje involucrado en el hándicap tamaulipeco. Se sopesan tanto a las figuras como a los padrinazgos, sin tomar en cuenta que finalmente, el nombre del ungido saldrá solamente de un escritorio: el del Presidente de la República. Y de ahí se notificará al partido. Lamentablemente para la democracia, no será al revés.
Otro enfoque, digno de comentar es el tema de los espectaculares: esto último implica invertir dinero. Y también es signo de una promoción más abierta. Hasta ahora, solamente Alejandro Guevara Cobos y Alejandro Etienne, los tienen. La estrategia de ambos se da en la región centro y centro sur del estado.
ENTRE POLICÍAS CRUCES Y ATAUDES
Varias capas infranqueables de policías y de militares, ven hacia todos lados. Hay perros entrenados y francotiradores. Gendarmería montada. En medio de todo esto, llaman la atención un montón de cruces y junto a ellas un ataúd. Todo esto que le platico no pertenece a ninguna película de acción o algún film de terror.
Es la escena previa al tercer Informe Presidencial en el México del siglo XXI. Nos gobierna el PRI de Enrique Peña Nieto, pero por encima de las instituciones y de su cíclico juego de formalidades, nos domina el hartazgo, la decepción y el reproche de una población civil que sigue en ayunas de seguridad, de justicia y de progreso económico.
Debe ser difícil para un político como Enrique Peña Nieto, enfrentar con aparente calma, la evaluación de su tercer año en el poder, a sabiendas de que las expectativas creadas en el 2012 han quedado muy rezagadas, en relación a los decepcionantes resultados. Basta con hacer un poco de memoria para saber que, después de doce años, el PRI regresó a Los Pinos por la puerta del fracaso panista en materia de seguridad. A Calderón lo hundió la violencia y el escenario sanguinolento. Su estrategia de masacres y de nación incendiaria puso fin a la docena trágica de Acción Nacional, como histórico debutante de la alternancia.
De este sexenio federal priista, se esperaba más. Pero en cierta forma, los electores que confiaron en el retorno del Revolucionario Institucional, nunca pensaron en que todo fue parte de una magia publicitaria, en realidad no había mucha sustancia, solamente aplausos y piropos femeninos en la campaña de Peña, espuma vivencial, hermosas pompas envueltas en el glamour de un grupo político que como remedio, resultó peor que la enfermedad.
Pero la culpa no es del Presidente de la República ni de su gabinete. Ellos creen, realmente están convencidos de que esto así funciona: primero hay que quedar bien con los factores globales del mercado, y luego hay que darle a la sociedad empobrecida y facinerosa las sobras de la gran cena neoliberal y globalizada. Esta teoría no escrita parte de la idea de que los pobres sólo sirven para votar, y para tomarse fotos de turismo político con ellos, bajo la fronda de un discurso editado en los titulares mediáticos de los monopolios televisivos.
Así las cosas, mientras la patriótica Cámara de Diputados aplaude al Presidente de la República y festeja su tercer informe, el país sigue su curso, expuesto a los rigores del desempleo, la ridiculez del salario mínimo y la inseguridad. Esta última como fantasma que delata la corrupción del gobierno mexicano, en sus más altos niveles ejecutivos, judiciales, legislativos y de su impresionante bastión de servidores policiacos y castrenses.
VÍCTOR ADRIÁN MEZA HACE TALACHA PARA LA DIPUTACIÓN
Es originario de Altamira. Y cuenta ya con un aceptable currículum dentro de su partido, el PRI. Sus tareas se inscriben dentro de la acción electoral. Se ha desempeñado como regidor y actualmente es Secretario Técnico en el ayuntamiento de Armando López. En estos días, recorre el municipio gestionando apoyos para las familias de escasos recursos. Se le considera un buen activo del PRI altamirense. Fue el fundador de las estructuras territoriales. Sustentado en este trabajo, busca ya desde ahora perfilarse rumbo a una diputación local, en el 2016.
POSDATA: En la lista que alguien envió al Templo Mayor de Reforma, Paloma aparece como segunda en el orden. ¿ya se darían cuenta que la cosa puede ir por ahí?




