2 enero, 2026

2 enero, 2026

Laberintos del poder

La peligrosa popularidad

LABERINTOS DEL PODER

Cada vez que en el PRI de Tamaulipas se habla de una encuesta como plataforma para definir a su candidato a la gubernatura, como se dice en forma popular, me da grima.
Tengo dos razones para sentirme de esa manera. Sin orden de importancia.

Una de ellas es que existe una amplia posibilidad, muy amplia podría decirse, de que sea el candidato del Revolucionario Institucional quien maneje política y administrativamente al Estado a partir del 2016 y por lo tanto, como tamaulipeco el perfil de ese hombre o mujer me interesa. Y mucho.

Con ese futuro posible, la segunda razón que me inquieta es precisamente el mecanismo básico que ese partido utilizará para seleccionar a quien lo represente. Sí, me refiero a la encuesta mencionada.

¿Por qué?

Porque de acuerdo a los expertos de la política –su servidor no es ni experto ni político– la primera cualidad que buscará el PRI tamaulipeco en los aspirantes a través de ese sondeo es el nivel de popularidad del cual disfruten. Es una condición que dominará –aunque sí contarán– a merecimientos como preparación académica, conocimiento de la problemática estatal, capacidad de gestión y experiencia en el quehacer público, por citar algunas actividades que deben ser inherentes a un candidato y desde luego en este caso, a un gobernador.

El origen de esa visión tricolor es que según sus estrategas, ser popular significa tener credibilidad personal, gozar de la confianza colectiva por sus servicios, disfrutar de transparencia en sus acciones y por lo tanto, ser una virtual máquina de hacer votos.

Tal vez tengan razón. Y tal vez no.

Ser popular, me consta, también puede derivarse de ser un buen compañero de parrandas o de ser quien invita los tacos del almuerzo. Puede ser consecuencia también de ser un tipo folklórico y chicharronero o de ser como dicen, “muy raza”. También éste es, desde luego, un generador de simpatías en las urnas.

El problema y a la vez peligro es saber si el elegido o elegida como más popular caerá en el primer caso, el de un auténtico líder. O bien en el segundo, el de un chivo en cristalería.

Recorra los nombres y trayectorias de los aspirantes priistas. Es fácil identificar quiénes se ubican en uno u otro bando…

LO QUE TULA NECESITA
Tula tiene un panorama a corto y mediano plazo que sólo se puede calificar de una manera: Maravilloso.

Es sin duda, el Pueblo Mágico de Tamaulipas con mayor futuro como polo turístico y las inversiones proyectadas para rincón del Estado lo confirman.
Sólo le hace falta un factor: Un buen presidente municipal.

Para el desarrollo que está ya encima de Tula, requiere de un alcalde joven, conocedor de ese entorno, preparado, confiable para sus habitantes y con la experiencia administrativa necesaria para alcanzar en esa comunidad, los mayores logros. Y lo tienen a la mano.

Desde hace tres años, Alberto Palomo Valles es el representante del Gobierno del Estado en esa geografía, con un saldo que propios y extraños tienen que reconocer: en ese lapso ha llevado más beneficios a esa región que dos o tres ediles juntos, balance que lo ubica como el más popular de quienes “suenan” para el período 2016.2018.

Quien tenga oídos que escuche; quien tenga ojos, que vea…

Twitter: @LABERINTOS_HOY

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