18 enero, 2026

18 enero, 2026

Las intenciones

Claroscuro

“Fácil perdón, frecuente ladrón”. Sabio consejo popular.
LO CLARO. Analizaremos de forma muy breve, lo que en el argot productivo se conoce como ‘pertinencia educativa’ a la vocación que cada casa de estudios enarbola.
Y de ahí, es conocido el liderazgo de la salud de la UNAM, así como la competitividad de los profesionales de la administración que egresan del ITESM; por mencionar algunos.

El caso de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, privilegia su liderazgo en la investigación y desarrollo ambiental, que le coloca a la vanguardia del tema a nivel nacional.

¿Por qué del tema? Según el Observatorio Laboral, un organismo dependiente de la Secretaría del Trabajo; en el país predominan ciertas carreras, como las más generadoras de empleo.

En contraparte, existen las menos empleadoras.

De las muy buscadas, enarbolan las primeras plazas: la administración y gestión de empresas, con 765 mil egresados, con sueldo. No significan los mejores pagados; sino los más ocupados. Seguidos de contabilidad con 720 mil; derecho con 674 mil, formación docente 331 mil, medicina 275 mil, ingeniería industrial 272 mil, computación 248 mil, psicología 210 mil y arquitectura con 195 mil.

Con un par de ejemplos en el extremo opuesto. Deportes con 5,800; filosofía 9,800 o historia y arqueología con 20,600.

Tal es la importancia de un buen análisis del futuro de quienes desean abrazar una carrera universitaria que sea acorde al mercado laboral.

LO CLAROSCURO. Corría el año de 1507, y en las inmediaciones del Vaticano, se oía decir “tan pronto caiga tu moneda en la alcancía, sale el alma de tu ser querido del purgatorio”.

Eran tiempos en que el Papa Julio II, concedía indulgencias plenarias a quienes dieran ‘limosnas’ para la construcción de la actual Basílica de San Pedro; en el mismo Vaticano.

A través de las ‘intenciones papales’, la restauración de la pureza del alma del difunto e incluso del vivo, mediante las indulgencias conseguidas, obtenía el perdón divino.

Las indulgencias perduran en nuestros tiempos. Las intenciones también.

Así funcionan en la vida cotidiana, las intenciones gubernamentales.

A ‘consulta popular’, se habría sometido –antes de su implantación- la reforma hacendaria, que significaba una mejora contributiva y un aumento del universo de recolección de impuestos.

El resultado de estas, se desdibujó en una obtusa reforma fiscal. Con el único y claro objetivo de recaudar más, de la misma base contribuyente.

Y cuando los dirigentes partidistas –como acaba de enunciar Manlio Fabio Beltrones, del PRI- buscan un acuerdo y acercamiento con el sector productivo, en aras de cerrar filas y retomar otro mayor esfuerzo para juntos impulsar a la denostada economía mexicana, el ‘pastor del tesoro’ Videgaray, se mantiene en lo dicho: “no habrá marcha atrás en la reforma. Ni un milímetro”.

Por su parte, el dirigente priista, reunido con el jefe de los diputados del mismo partido, César Camacho y su contraparte senatorial, Emilio Gamboa, hacen concertaciones en vías de posibilitar un entendimiento con los dueños de los capitales; a quienes les aseguran, -como buenas intenciones- buscarán la deducibilidad inmediata de las inversiones y la posibilidad de mayor inversión y estímulos en investigación y desarrollo.

Hasta hoy, no prosperan las indulgencias gubernamentales. Seguirán por orden del fisco, viviendo en el purgatorio, los mismos condenados.

COLOFÓN. Que alguien le diga que ya en los impuestos del 2015, está considerado el pago de la construcción de la Casa B… no; mejor no. Mejor ya no le muevan… mejor sigamos disfrutando del ‘calorcito terrenal’.

alejandrodeanda@hotmail.com
@deandaalejandro

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