MÉXICO, DF.- En el 30 aniversario del sismo que en 1985 causo la muerte de cientos de personas, el Presidente Enrique Peña Nieto encabezó el izamiento de la Bandera nacional a media asta en el Zócalo de la Ciudad de México.
Ante elementos del Ejército, invitados especiales y empleados de su Gobierno, el Mandatario federal dio cumplimiento al decreto publicado en 1986 que ordena esto en señal de duelo.
«Los sismos ocurridos los días 19 y 20 de septiembre de 1985 originaron luto nacional por la pérdida de vidas humanas y el dolor de quienes resultaron afectados en su integridad corporal o patrimonial por estos lamentables acontecimientos de la naturaleza», señala el decreto presentado por el ex Presidente Miguel de la Madrid.
A las 7:11 horas, bajó un helicóptero de Presidencia a Palacio Nacional. Seis minutos después, Peña Nieto salió caminando junto con los secretarios de Gobernación, Defensa Nacional y Marina, así como del Comisionado del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el director del sistema Nacional de Protección Civil y el jefe de la Oficina de la Presidencia.
En su camino, la comitiva presidencial estuvo flanqueada por efectivos de la Policía Militar y por columnas con reflectores para iluminar su recorrido y el asta bandera de la Plaza de la Constitución.
El lábaro patrio comenzó a subir en punto de las 7:19 horas. Después de llegar a la punta, fue bajado de nuevo hasta llegar a la mitad del asta.
Al concluir el himno nacional, Peña caminó hacia la zona donde se encuentran sus invitados para saludarlos y después regresó con su comitiva a Palacio Nacional.
En los extremos de la plancha del Zócalo hay carpas con ambulancias, coches de bomberos, patrullas de la Policía Federal y camiones del Ejército.
El Gobierno federal organiza este sábado a las 11:30 horas un macrosimulacro para conmemorar el sismo de 8.1 grados en la escala Richter que el 19 de septiembre de 1985 a las 7:19 de la mañana causó la muerte de 10 mil personas, según cifras extraoficiales y dañóó más de 5 mil 700 edificios en el Distrito Federal.
«La población capitalina se organizó para rescatar a las miles de personas atrapadas entre los escombros, en ausencia de ayuda de los soldados, policías y autoridades gubernamentales», recuerda una ficha informativa preparada por Presidencia de la República.




