MATAMOROS, Tamaulipas.- Desde hace 2 años años la Casa del Migrante San Juan Diego y San Francisco de Asís en Matamoros ha atendido una gran demanda de deportados, debido a la falta de respeto de los acuerdos por parte del gobierno de Estados Unidos, quienes siguen enviando por esta frontera a personas de otros estados y países, por lo que la demanda en esta casa ha crecido.
El párroco Francisco Gallardo López, responsable de pastoral social en la Diócesis de Matamoros, aseguró que al mes reciben cerca de 120 repatriados quienes en su mayoría legan con situaciones muy graves, en todos los sentidos, ya que la mayoría sufren de maltratos por parte de las autoridades americanas.
“A nosotros nos preocupa la situación en la que llegan los migrantes, debido a que es un número muy considerable, en promedio llegan 120 personas por mes, y ellos nos refieren que sufren de muchos maltratos en todos los sentidos, desde psicológica como físicamente, es una situación muy fuerte y grave la que sufren”, dijo.
“Los que son mexicanos lo primero que hacen es tramitar papeles que los amparen como ciudadanos mexicanos, mientras que la situación es más sombría para los que son de otros países, y la gravedad es que siguen deportando por esta frontera de todos los estados y países, y son tratados como delincuentes”, agregó.
Destacó que las reglas indican que un migrante no puede estar por más de 3 días dentro de la casa del migrante, pero se les apoya y se respeta los días dependiendo de la gravedad de su situación, sobre todo para quienes batallan para regresar a su casa debido a la falta de recursos económicos.
En promedio, la estancia de un migrante puede llegar a costarles hasta 400 pesos, por la noche de estancia, alimentos, medicamentos, llamadas por teléfono y los trámites de papelería y asesoría legal. Estos costos son cubiertos por parte del apoyo que reciben de las parroquias, las asociaciones cristianas, así como algunas instituciones ajenas, además de una parte que reciben por parte del gobierno del estado.
El padre Gallardo, destacó que es importante que el gobierno baje los recursos y los programas adecuados para poder ayudar a las personas que son deportadas diariamente, pues por parte del gobierno municipal no reciben ningún tipo de ayuda.




