La exposición en la carpa central de la Plaza Juárez, del Estado de Chiapas, es una muestra que no refleja el potencial, la belleza, la extraordinaria calidad de las artes chiapanecas. La exhibición parece ser una muestra de agencia de viajes o de una oficina de turismo chiapaneco en el extranjero.
No traen las excelentes artesanías ricas en colorido e imaginación, no exponen la variedad y riqueza de sus tejidos regionales con una persona que muestre al público sus telares, los materiales que emplea. Un estado como Chiapas de raigambre rico en expresiones culturales y artísticas nos ha quedado a deber en esta muestra, que es vertebral en el FIT. En cambio, presenta un display de fotografías que ciertamente son bellas pero no cumplen las ambiciones de estética y el conocimiento táctil y visual de ese magnífico estado del sur
mexicano. Maravilloso estado de poetas, pintores, personajes históricos que son alma del espíritu nacional.
La exposición deja mucho que desear, cuando pensamos que tendríamos frente a nuestros ojos una selecta exhibición.
He tenido la fortuna de colaborar, conocer de cerca a grandes artistas y poetas chiapanecas, a quienes le profeso un gran respeto. Sobre todo a sus poetas y pintores. Por ejemplo, Rosario Castellanos fue nuestra maestra en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, y con Juan Bañuelos y Óscar Oliva, sobre todo, fragüé una amistad de maestro a alumno. Y no sólo por eso, sino porque trabajando para CONASUPO a lo largo de 12 años, se me brindó la oportunidad de conocer los fantásticos rincones del maravilloso estado, porque nuestro director, el Lic. Jorge de la Vega Domínguez, era originario del estado y le echaba todas las ganas a los trabajos sociales por su tierra.
Chiapas es un pueblo de poetas, músicos, pintores y políticos que están en la entraña nacional. Y quiero echarme una flor, cuando vino Nichy Miki, músicos en el auditorio del CCT, dijeron: «En Chiapas, se levanta una piedra y encontramos un poeta bajo de ella, en Tamaulipas, levantamos una piedra y encontramos a un poeta; Alejandro Rosales», lo dijo porque seleccionó entre muchos textos de poetas tamaulipecos mi poema «Collage» para ponerle música de Jazz, en la voz de Hilario y Niki. Nadamas para que echen este trompo a la uña. Y que no nos den gato por liebre…




