19 enero, 2026

19 enero, 2026

El flácido sur

Hablemos de Política

El año próximo habrá elección de gobernador en Tamaulipas. Los nombres de los aspirantes de los dos principales partidos, el PRI y el PAN, están circulando profusamente desde hace muchos meses al grado de que en la mente colectiva ya empiezan a resultar aburridos.

En el tricolor, como se ha mencionado a saciedad, se conceden a BALTAZAR HINOJOSA OCHOA, a MARCO ANTONIO BERNAL GUTIÉRREZ y a ALEJANDRO ETIENNE LLANO las mayores posibilidades de obtener la estafeta tricolor, mientras que en el blanquiazul la mayoría de las opiniones coincide en que el abanderado será JAVIER GARCÍA CABEZA DE VACA.

Pero hete aquí que nuevamente, no hay
un prospecto destacado por parte del sur de Tamaulipas, pues al mantense ALEJANDRO GUEVARA COBOS y a la tampiqueña MERCEDES DEL CARMEN GUILLÉN VICENTE, ambos del Revolucionario Institucional, no parece haberles cuajado el proyecto de la candidatura, mientras que en Acción Nacional no hay nadie en esta región con la estatura política necesaria para aspirar a conducir los destinos de la entidad.

Hace cinco años, empezó a circular en nuestra zona conurbada la expresión del “sólido sur”, como parte de un proyecto de los entonces alcaldes de Tampico y Altamira, OSCAR PÉREZ INGUANZO y JAVIER GIL ORTIZ de buscar para alguno de los dos la candidata priísta al gobierno del estado, al amparo de la gran amistad que a ambos les unía con el entonces gobernador EUGENIO HERNÁNDEZ FLORES. Aquella intentona no pudo tener peor desenlace.

Mientras que PÉREZ INGUANZO fue encarcelado, GIL ORTIZ tuvo que exiliarse prácticamente del estado. El candidato fue el DR. RODOLFO TORRE CANTÚ y luego de su trágico fin, su hermano EGIDIO entró al relevo.

Para las nuevas generaciones sudtamaulipecas resulta desconocida aquella mañana del año de l969 cuando en las vidrieras de los principales negocios de Tampico apareció la leyenda RAVIZÉ, como signo inequívoco de que el entonces presidente de la Junta Federal de Mejoras Materiales, ex-alcalde y ex-jefe de la Oficina Federal de Hacienda, sería el abanderado tricolor para la gubernatura, apoyado por el poderoso secretario de la presidencia de la república EMILIO MARTÍNEZ MANAUTOU. Desde entonces nadie oriundo de este polo sureño, ha despachado en el palacio principal de Ciudad Victoria.

Esto pone de manifiesto lo raquítico de los grupos políticos locales. Hubo en los últimos años algunos intentos de conquistar la misma gloria. En 1995 ÁLVARO GARZA CANTÚ era una de las figuras priístas más sobresalientes. En ese año buscaba por segunda vez la alcaldía porteña con una envidiable fuerza política que le auguraba un futuro promisorio. Pero el entonces gobernador, MANUEL CAVAZOS LERMA le propinaría un decisivo traspié al promover al panista DIEGO ALONSO HINOJOSA que se llevó el triunfo. Años después el hombre del Posada de Tampico trató de llegar a la gubernatura bajo las siglas del PRD, pero todo fue inútil.

Quedaba una carta con posibilidades. FERNANDO AZCÁRRAGA LÓPEZ, un joven, inquieto, inteligente y carismático, logró ganar dos veces la alcaldía en tierra de jaibas. “FERNANDO está de vuelta” fue la proclama en su segunda campaña. En el 2012 fue candidato a diputado federal y su fama de invencible hacía que sus partidarios lo ubicaran en el palacio de San Lázaro y enfilado en el futuro hacia la candidatura al gobierno del estado. Pero también esa torre de marfil se derrumbó.

Pero hay otros datos que confirman que lo que se llamó el “sólido sur”, en realidad tiene una flacidez incurable, al menos hasta ahora, políticamente hablando. Sólo cuatro tampiqueños han dirigido el PRI a nivel estatal, JOAQUÍN CONTRERAS CANTÚ, GABRIEL LEGORRETA VILLARREAL, JOSÉ BRUNO DEL RÍO y ÁLVARO GARZA CANTÚ. Todos los demás, hasta la fecha, han sido en su mayoría originarios de Matamoros y Ciudad Victoria.

De los últimos gobernadores, MANUEL CAVAZOS y TOMÁS YARRINGTON RUVALCABA nacieron en Matamoros y EUGENIO HERNÁNDEZ FLORES y EGIDIO TORRE CANTÚ vieron la luz primera en Ciudad Victoria. Ahora, los principales prospectos para defender los colores priístas son BALTAZAR HINOJOSA OCHOA y MARCO ANTONIO BERNAL, de Matamoros y ALEJANDRO ETIENNE LLANO, de la capital cueruda.

¿Por qué siendo Tampico, Ciudad Madero y Altamira un conjunto urbano de alto potencial económico no han logrado conjuntar grupos políticos que le den pelea a los del centro y norte del estado? Se dice que es resultado de la famosa cubeta llena de jaibas, en donde unos y otros se entenazan para evitar que alguno alcance la cubierta.

Ahora hay otro grupo político encumbrado que integran personas dedicadas al ramo de la construcción, pero al parecer a sus integrantes les interesan más los negocios que alcanzar el poder político a nivel estatal, del cual, sin embargo, participan apoyando con grandes sumas otras causas a cambio de pagarés cobrables a cierto tiempo vista.

Sea como fuere, el próximo gobernador, según todos los signos perceptibles hasta hoy, será nuevamente de Matamoros o Ciudad Victoria. No se ve la posibilidad de que en los escaparates de nuestra localidad vuelva a aparecer en un futuro próximo el apellido de un paisano anunciando su destape como candidato a la gubernatura tal como ocurrió con RAVIZÉ. Políticamente, seguimos teniendo un sur flácido.

¿Será cierto que el dirigente del PRI en Ciudad Madero, FELIPE JIMÉNEZ está siendo blanco de “fuego amigo” para sacarlo del cargo? Lo cierto es que al joven no se le ha visto mucho trabajo, aunque hay quienes dicen que logró que las estructuras del partido fueran decisivas en el triunfo de ESDRAS ROMERO VEGA.

raulpazos45@gmail.com

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