CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas.- Familiares, amigos y compañeros del Fútbol Americano, se congregaron a lo largo del martes para acompañar el cuerpo de Gerardo Garza, quien un día antes perdió la vida en la capital de Tamaulipas.
Desde temprano fueron llegando a las Capillas del Refugio, arribaron muchos jugadores, todos portando el jersey de su equipo, había de Toros, el primer plantel en el que militó Gerardo, Vaqueros, Correcaminos de diferentes categorías y también de la ULSA.
Esperaron atentos la llegada del cuerpo y fue hasta las seis de la tarde cuando arribó al lugar, para ese entonces ya eran centenares de personas las que hacían guardia en las salas, pasillos y estacionamiento del sitio.
De inmediato al ver la carroza la mayor parte de los presentes se acercó a la capilla número dos, los jugadores de Correcaminos de Liga Mayor, que junto a él compitieron en la Temporada y llegaron hasta semifinales fueron llevados a la parte trasera, hicieron un círculo rodeando el féretro y luego fueron los primeros en ingresar a la capilla.
El equipo gritó a todo pulmón una Goya, tal y como lo hacían junto a Gómez al finalizar cada partido, “Goya, Goya, Cachún, Cachún Ra, Ra, Goya CAPI”.
Unos minutos después el equipo salió de la sala y se formó una interminable fila para que uno a uno los asistentes pasaran a despedirse de “Gerry”, junto al ataúd habían muchas coronas, pues Luis Gerardo es una persona muy querida, no sólo dentro del deporte.
Además, a un costado figuraba una fotografía grande, era el capitán el que aparecía en ella, portando el jersey de su querido Correcaminos y por supuesto con el número seis en el pecho.
La familia Gómez Garza recibió constantes muestras de afecto, sus hermanas portaban con orgullo las playeras que utilizó en la última temporada, una la azul de juego y la otra la naranja de entrenamiento.
Los pasillos se llenaban de anécdotas y recuerdos, rememoraban sus grandes hazañas como jugador de Fútbol Americano, su pasión por el deporte y el estudio, además un par de compañeros sonreían al indicar que “El último partido que jugó en casa fue cuando le ganamos a Halcones, estaba feliz, más porque ese día toda su familia lo fue a ver” expresaban. La cantidad de gente que estaba ahí cada vez era mayor, estaban también los coaches de Correcaminos AC, Toros, Vaqueros, Búhos y Águilas Reales del Tecnológico, además del Coordinador de la Liga Universitaria de Fútbol Americano, Mario Román.
Cuando el reloj marcó las 19:06 horas, apareció en el estacionamiento el coach Adolfo “Popo” Rubió, reunió a todos sus jugadores y emprendieron un nuevo avance hacia el lugar donde descansaba su capitán, llevaban en sus brazos todos y cada uno de los jersey que portó, desde Toros en secundaria hasta los de Liga Mayor donde siempre se destacó como un referente.
A las once de la mañana del día de hoy se realizará una misa de cuerpo presente en las capillas del Refugio y una hora después se le dará el último adiós al joven que destacó en los emparrillados, pero que sobre todo se ganó el cariño de quien lo rodeó por su humildad, honestidad y corazón.




