Ya no sé si ser campeón con Correcaminos sea más perjudicial que benéfico.
Sólo basta echar la mirada a unos años atrás para ver que históricamente pasa absolutamente nada con los jugadores que logran traer un trofeo a las muy desnutridas vitrinas del pajarraco universitario, si acaso, lo que llega a suceder es que ven muy maltratadas las ilusiones de que su carrera puede crecer en el seno azulnaranja cuando no hay quién, ni cómo, le de seguimiento a sus procesos.
¿Quiere pruebas?. Con gusto.
Nos remontamos al año del 2002, allá cuando de la mano de Ricardo Chávez Medrano y Luis Fernando De la Torre, en Tercera División se logró un campeonato nada menos que ante Tigres después de una muy aguerrida liguilla ante Santos y Atlas.
Figuras de la talla de Javier Márquez, Roberto Meza, Maurilio Morales, Memo Casanova, ‘Guty’ Gómez, Fabián Moreno, entre otros, lograron traer el trofeo toda vez que el primer equipo -qué raro- andaba dando tumbos en la entonces llamada Primera ‘A’.
Yo le pregunto, de esa camada ¿Cuántos jugadores siguen activos?. Al ‘Negro’ Meza, todavía hace seis meses le dieron un puntapié en el trasero después de haberlo tenido toda una semana a pruebas en el Centro de Formación y Ricardo Cadena, avalado por Manolo Campo Filizola, mandaron por un tubo a una buena cantidad y camada de jugadores tras haberles alimentado la ilusión.
En esa misma generación se encuentra Francisco ‘Batata’ Rocha que a la postre regresara con Joaquín del Olmo al primer equipo pero sólo para cumplir con las formas, quesque este equipo es de tamaulipecos… ajá.
Ahora nos vamos al Torneo Bicentenario 2010 en la Segunda División, donde Correcaminos gana en Pachuca otro campeonato. ¿Cuántos jugadores de ese equipo cree usted que anden jugando ahorita en la máxima representación del equipo de la UAT?. ¡Exacto!… Ninguno.
El domingo los chavos de Jorge Urbina aguantaron metralla en Zamora y lograron darle una alegría muy especial a los seguidores que le sobreviven a este equipo, para llegar el lunes por la mañana a lo que parecía más bien un paredón de fusilamiento.
Manolo Campo Filizola, tomó la palabra para acuñar una frase de esas que quedan marcadas y que yo creo traen en la sangre ese don de decirlas en el momento y lugar preciso.
Con su tono españolao, sentenció: “Felicidades, cinco de ustedes empezarán a entrenar con el primer equipo la próxima semana, es un hecho, hay que ser realistas, va a ser muy difícil que jueguen”.
¡Escríbanla con letras de oro, por piedad!.
El ilustre director deportivo, secretario técnico, agente viajero, representante de futbolistas y no se que tantas virtudes más tenga, así “motivó” a los jugadores que 14 horas antes habían logrado un campeonato para esta institución.
Para rematar, Campo les pidió, tal cual, que “tomen la responsabilidad que en dos años más ustedes deben ser la base del primer equipo”… ¡qué bárbaro!, ¿no se habrá herniado?. Tiene ocho años cobrando como directivo de primera línea, de los cuales seis es partícipe de la que nos vendieron como la estructura de fuerzas básicas más completas en la historia del club y se pusieron como plazo cinco años para tener jugadores surgidos de cantera en el primer equipo e incluso algunos como materia de exportación.
Hoy esos cinco chavos campeones: ‘Tito’ Paz, Diego Lomelí, Orlando Jiménez, Martín Reyes y Leo Franco, van a tener que ir a competir con los diez flamantes y galácticos jugadores que vienen a prueba, que sabrá Dios que tierra los habrá visto nacer y que ya visten la casaca naranja al menos para mostrarse una semanita en la que buscarán “matarse” en el campo para después campechanearse seis mesesitos por lo menos, con una directiva a la que le endulzaron la vista o la convencieron por algún método que ellos son los “buenos” para ascender este equipo.
Pasan los días y Correcaminos regresó a los trabajos tal vez por mero formalismo, no se avanza en nada y tienen en segunda división jugadores, si bien jóvenes, con más hambre y compromiso que muchos de los que firman acá por cantidades estratosféricos e incluso, más responsabilidad que la que tienen uno que otro “directivo”.
@luisdariovera




